Archivo - Senadores durante una sesión plenaria, en el Senado, a 22 de octubre de 2025, en Madrid (España).- Carlos Luján - Europa Press - Archivo
MADRID, 21 (EUROPA PRESS)
La pugna por alcanzar la mayoría absoluta en el Senado la próxima legislatura ha obligado a los bloques de izquierda y derecha a explorar alianzas teniendo en cuenta el valor estratégico de la Cámara Alta, ya que puede ser decisivo en la renovación de varios magistrados del Tribunal Constitucional y otros órganos, la aplicación del artículo 155 y el ritmo legislativo.
PSOE, Frente Amplio y otros partidos de izquierda han acordado presentarse unidos en 47 circunscripciones del Senado, mientras que PP y Vox siguen explorando la posibilidad de tejer alianzas en las listas para la Cámara Alta en las elecciones del próximo 29 de noviembre.
En esta legislatura pasada, el PP ha contado con mayoría absoluta en el Senado, mientras que en el Congreso tenía la mayoría el PSOE con sus socios, y eso se ha traducido en un aumento del control parlamentario, varias comisiones de investigación, el veto y la dilatación de algunas leyes del Gobierno e incluso varios conflictos institucionales entre Cámaras.
Por ello, los bloques han comprendido el poder estratégico del Senado y han activado las alianzas para conseguir controlar la Cámara Alta durante esta legislatura.
HASTA AHORA TENÍA IMPORTANCIA RELATIVA
Y es que la importancia política del resultado en el Senado ha sido siempre relativa. No interviene en la elección del presidente del Gobierno y no es decisivo en la elaboración de las leyes: sus enmiendas y reformas pueden ser tumbadas por el Congreso, que tiene la última palabra.
Pero la mayoría absoluta del PP ha erigido esta legislatura al Senado como "contrapeso" al Gobierno, vislumbrando la capacidad que puede tener vetando leyes, dilatando algunas normas como fue la amnistía o la renovación de los magistrados del Tribunal Constitucional que le corresponden.
El Senado también es decisivo para la aplicación del 155 de la Constitución, como ocurrió con Cataluña en 2017. El Gobierno debe presentar un proyecto al Senado para que lo debata y apruebe por mayoría absoluta, o no podrá tomar medidas al amparo de ese artículo constitucional.
En anteriores legislaturas también era concluyente para aprobar el llamado techo de gasto, ya que podía vetarlo y obligar al Gobierno a presentarlo de nuevo. Sin embargo, el Ministerio de Hacienda ha eliminado esta legislatura la capacidad que tiene el Senado para vetar este techo de gasto.
CAPACIDAD DE DECISIÓN EN ÓRGANOS CONSTITUCIONALES
En cualquier caso, una de las principales claves que tiene lograr el control del Senado tiene que ver con la elección de los cuatros magistrados que le corresponden, y que durante la actual legislatura siguen aún sin renovarse.
Para la elección y renovación de los magistrados del Tribunal Constitucional correspondientes al Senado se requiere una mayoría de tres quintos (3/5) de los miembros de la Cámara, por lo que si alguno de los bloques logra obtener 160 escaños lo podría hacer de manera autónoma.
El Tribunal de Cuentas es el otro órgano en el que también tiene capacidad de decisión el Senado, ya que la Cámara Alta elige a seis de los doce consejeros, también con la mayoría de tres quintos. Asimismo, puede decidir sobre tratados o convenios internacionales y en reformas de los estatutos de autonomía.
Otra de las funciones que tiene el Senado es la creación de comisiones de investigación y, de hecho, el PP ha hecho uso de su mayoría absoluta esta legislatura para llegar a constituir hasta siete investigaciones parlamentarias.
También está la capacidad para modificar el Reglamento de la Cámara, decidir sobre el uso de las lenguas cooficiales a nivel interno, influir políticamente en la utilización de la Inteligencia Artificial (IA), así como una mayor capacidad de acción ante los Presupuestos de la institución.