Actualizado 12/03/2008 20:08 CET

PNV defenderá en su Asamblea Nacional del sábado "recuperar el espíritu militante" del partido ante la pérdida de votos

La formación jeltzale no cuestiona su estrategia y proyecto políticos, aunque estudia la manera de "acercarlos" a la gente

BILBAO, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

El PNV defenderá en su Asamblea Nacional del pasado sábado "recuperar el espíritu militante" del partido con el fin de evitar que en nuevas citas electorales se produzca una reducción de votos como ha ocurrido en estas pasadas elecciones generales. La formación jeltzale no cuestiona su estrategia y proyecto, que pretende desarrollar de manera unitaria, "sin fisuras", pero busca la forma de "acercarlos" a la gente.

El EBB se reunió hoy por segunda vez esta semana para analizar los resultados electorales -en los que el PNV ha perdido 117.000 votos-, con el fin de debatir sobre las razones del descenso del apoyo ciudadano a su opción. La dirección jeltzale se reunió también el pasado lunes, y las conclusiones de los encuentros serán trasladados a la Asamblea Nacional, según informaron a Europa Press fuentes jeltzales.

Pese a que el PNV reconoce que los resultados han sido "malos", no se lo ha tomado de forma "tremendista", sino que lo considera "un paréntesis", al tratarse de unas elecciones generales con una fuerte polarización y, además, haberse producido el último día de campaña un atentado contra el ex edil socialista, Isaías Carrasco, que, a su juicio, ha movilizado voto hacia el PSE-EE.

Tampoco desconoce que electores suyos han optado, en esta ocasión, por respaldar a los socialistas para evitar que el PP accediera a la Presidencia del Gobierno.

Además, considera que no es la primera vez que la formación jeltzale pasa por una situación similar, ya que en 1993, cuando se produjo también una importante polarización entre Felipe González y José María Aznar, con debates a dos en las televisiones, el PNV logró sólo cinco diputados, mientras que el PSE-EE consiguió siete. Los socialistas vascos superaron en porcentaje de voto a la formación jeltzale.

OBJETIVOS

Ahora, los dirigentes jeltzales pretenden marcarse objetivos como mejorar la consistencia interna del partido, unificar el mensaje, de forma que no haya contradicciones en sus discursos, y movilizar a la militancia, al considerar que, quizá, se ha perdido un poco "ese espíritu".

El PNV ha pensado que su mensaje podría resultar, en ocasiones, "beligerante", por lo que aboga por "matizar términos y las expresiones" a utilizar.

El propio presidente del EBB, Iñigo Urkullu, se refirió ayer a esta cuestión y precisó que en Euskadi se vive la política "con una intensidad diferente a la que se vive en el Estado español". "Quizá la sociedad se mueve, en estos momentos, ya por cuestiones más tranquilas, más de talante, menos tensionadas, menos dramáticas y menos de caracterización angustiada de la vida política", dijo. Por ello, consideró que su partido tiene "ahí una terrible fortaleza a futuro", si sabe entenderlo así.

De esta forma, aunque en ningún momento el PNV ha pensado en dar marcha atrás en lo que a la propuesta del lehendakari se refiere, ya que la defiende de forma "unitaria", su intención es que no se considere una imposición, sino "una oferta" al Gobierno de Zapatero para intentar "negociar" para solucionar "el problema vasco". También se salvarían, así, "las reticencias en determinados sectores vasquistas".

Además de las dos reuniones mantenidas por el EBB, también el martes se produjeron encuentros de las ejecutivas territoriales. Las conclusiones se harán llegar a las bases del partido a través de un informe que se presentará en la Asamblea Nacional del sábado.

La formación jeltzale quiere analizar lo ocurrido en las tres capitales vascas y en municipios importantes, tradicionalmente "feudos" del PNV, para que haya perdido apoyo social.