Zapatero y el Nuncio hablan de "lo divino y lo humano" durante una cena privada

Actualizado 15/02/2008 9:45:35 CET

MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, habló esta noche "de lo divino y lo humano" con el Nuncio del Vaticano en España, Manuel Monteiro de Castro, durante la cena que ambos mantuvieron en la sede de la Nunciatura en Madrid, informaron fuentes gubernamentales al término de la cita.

"Cordialidad y voluntad de diálogo" fueron las dos notas predominantes durante el encuentro privado entre los dos que se prolongó por tres horas y en el que ambos interlocutores mostraron la "mejor predisposición al diálogo", añadieron las mismas fuentes.

Zapatero llegaba puntual a su cita a las 20.45 horas a pesar del intenso tráfico y con voluntad de hablar "con franqueza" y "buen ánimo" acerca de la relación entre el Gobierno y la Iglesia, según informó a los medios presentes una portavoz de Moncloa.

Fuentes gubernamentales apuntaron el deseo del presidente de que estas relaciones se basen en el "respeto mutuo" y subrayaron que con el Nuncio han sido siempre "muy buenas y cordiales".

En este sentido, precisaron que los recientes desencuentros se han producido sólo con una parte de la jerarquía eclesiástica y remarcaron la importancia de que la cita con Monteiro de Castro se produzca precisamente en este momento.

El malestar del Ejecutivo con parte de la jerarquía eclesiástica vino por el acto de la familia celebrado el pasado 30 de diciembre en Colón y la nota de los obispos con motivo de las próximas elecciones generales de marzo. El presidente ha considerado en reiteradas ocasiones 'inaceptable' que algunos cardenales digan que las leyes del Gobierno 'hacen retroceder los derechos humanos' y 'disuelven la democracia'.

Asimismo, ha asegurado sentirse 'dolido' porque la nota de la Conferencia Episcopal hace referencia 'a la legitimidad o no legitimidad del diálogo para acabar con el terrorismo' yendo más allá de lo que había hecho en otros comicios, cuándo 'se limitó a condenar el terrorismo' y teniendo en cuenta que poco antes de las generales de 2000 el entonces presidente José María Aznar también había intentado un proceso de diálogo con ETA. 'Espero que algún día lo puedan explicar', aseguró el presidente de la actitud de los obispos.

Fuentes del Vaticano consideraron a Europa Press en su día que la nota de la Conferencia Episcopal con orientaciones de voto entraban dentro de las *competencias* y *autonomía* de los obispos españoles.

Pese a los desencuentros, Zapatero ha insistido en que no desea revisar los acuerdos del Estado español con la Santa Sede 'por lealtad a la Constitución' que habla de una 'relación especial' con la Iglesia Católica y, además, porque el modelo de relaciones es 'adecuado'. Sin embargo, no ha descartado que 'se puedan dar nuevos pasos de revisión' pero 'con diálogo y tranquilidad' y no como 'reacción a los ataques recibidos'.

DEL CALDITO A UNA CENA EN TODA REGLA

El esperado 'caldito' de Zapatero y el Nuncio fue finalmente una cena en toda regla. Ambos comenzaron degustando una "delicia de calabacín y alcachofas sobre salsa de albahaca", continuaron con un "lomo de merluza estofado a la vainilla" y terminaron con una "tabla de quesos y una mousse de lima con gelatina de té de jazmín", todo ello regado con vinos Ribera de Duero y Albariño y champagne, informaron a Europa Press fuentes gubernamentales.