Carmelo Gómez dice que "el actor es comprometido porque es un amante de la vida, de lo bueno y de lo malo"

Europa Press Navarra
Actualizado: miércoles, 7 mayo 2008 19:23

PAMPLONA 7 May. (EUROPA PRESS) -

El actor Carmelo Gómez, que participó hoy en Pamplona en el ciclo 'Otras miradas, otras escenas' del Teatro Gayarre, afirmó hoy que "el actor es comprometido porque es un amante de la vida, de lo bueno y de lo malo" y dijo no entender a quienes critican a un actor por mostrar su compromiso por causas como la guerra o el Sáhara.

Igualmente señaló, tras un viaje con otros actores al campo de refugiados del Sáhara, que no comprende a quienes le adulan por este compromiso. Carmelo Gómez ofreció hoy una conferencia en la Escuela Navarra de Teatro, donde aconsejó a los estudiantes que se olviden de querer ser "estrellas" de la interpretación y que busquen el "compromiso".

"Yo he sido muy famoso, la gente me paraba por la calle, y ahora lo soy menos. Entiendo que al principio un actor quiere ser estrella, pero no puede llegar a evadirle. Uno puede ser estrella de muchas formas, y si no hay algo que lo sustente cuando la fama pasa no puede aguantar la frustración", explicó. Frente a ese deseo de llegar a la fama, opuso otro, el de "comunicar". "No queráis ser una estrella, sino un actor. El actor quiere comunicar y la estrella quiere un resultado", dijo.

Carmelo Gómez defendió que en ese trabajo de "comunicar" sobre un escenario, el actor "no puede dejar que lo que pasa a su alrededor pase desapercibido", porque "tiene un compromiso con la vida, es un amante de lo bueno y lo malo de la vida". "Conocer el sufrimiento, fijarse en la señora mayor que pasa la calle nos ayuda a la hora de hacer un papel. El actor se mete dentro de las personas, se compromete con un personaje para que nadie pueda dudar a la hora de la función es verdad", explicó Gómez.

Carmelo Gómez renegó de quienes critican o adulan la presencia de los actores en manifestaciones contra las guerras o, más recientemente, la visita de varios actores españoles al campo de refugiados de Sáhara. "Fui a Sáhara para conocer y comprender el dolor, pero no quise ponerme a llorar frente a una cámara. Hay que entender que se produce en torno a ese dolor, pero no como algunos que lo convierten en un parque de atracciones", destacó.

En cualquier caso, indicó que el actor debe ser comprometido ante estas causas "sin llegar a ser pesado" y sabiendo distinguir el cine de la reivindicación: "El cine no es para reivindicar causas, sino para dar un punto de vista sobre una realidad". En este sentido renegó de aquel teatro o cine realista que "quiere copiar la realidad y si resulta que hay una violación hay que mostrarlo con cuanta más sangre mejor".

Frente a ello, apostó por un trabajo en el que el actor "se comprometa con el personaje y consiga hacer carne lo que está escrito en el texto o el guión". "El actor da luz al texto, llena las frases que dice de contenido y para ello tiene que conocer al personaje", dijo.

Gómez destacó que "un actor tarda mucho en hacerse" y recordó sus comienzos en la interpretación, cuando utilizó "como excusa" una "bronca" con su padre para coger las maletas e ir a estudiar interpretación a Madrid. En la escuela de arte dramático logró hacerse con un pequeño papel en la película 'Viaje a ninguna parte' de Fernando Fernán Gómez. "Pedían un papel de paleto y se fijaron en mí. Pero cuando me aprendí la frase que tenía que decir, resulta que me cambiaron el texto y fue un gran problema", rememoró entre sonrisas.

De su última visita a Pamplona, cuando representó en el teatro Gayarre 'La Cena', destacó el "caluroso" recibimiento del público, que durante días llenó la sala.

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