Imagen de la piedra utilizada en la agresión - POLICÍA LOCAL DE TUDELA
PAMPLONA 19 Oct. (EUROPA PRESS) -
Un trabajador de un local de ocio en Tudela ha resultado herido de gravedad este fin de semana al ser agredido por un cliente al que informó de que no podía consumir sustancias estupefacientes en el interior del local.
Según han informado desde la Policía Local de Tudela, la detención se realizó la madrugada del sábado al domingo en avenida Zaragoza, al producirse una pelea entre dos varones de 26 y 40 años en la plaza Sancho el fuerte, produciéndose lesiones graves en ambos identificados.
Los hechos se iniciaron hacia las 3 horas en un local de ocio próximo, donde la víctima, de 40 años y trabajador del local, informó al otro implicado de que no podía consumir sustancias estupefacientes en el interior del local.
Esta persona, "lejos de hacer caso a las instrucciones facilitadas por el trabajador", que le indicó que debía salir del local, comenzó a "golpearle fuertemente sobre su cabeza en repetidas ocasiones, haciéndole caer al suelo produciéndose un fuerte sangrado de su sien".
El agresor continuó golpeando la cabeza de la víctima con una piedra de aproximadamente 16 centímetros de un contenedor próximo, y huyó del lugar. La agresión fue visualizada por los agentes a través de las cámaras de video vigilancia.
El autor fue detenido por un presunto delito de lesiones, y trasladado previamente al hospital para la cura de su mano, ya que presentaba una fractura de su falange tras los fuertes golpeos realizados. Acto seguido fue trasladado a calabozos de Policía Foral, que se hizo cargo de la investigación. El trabajador fue acompañado a una primera asistencia médica para posterior recogida de denuncia.
Por otro lado, una mujer de 91 años ha sido víctima de un presunto delito de hurto de 4.000 euros en efectivo así como diversas joyas por parte de tres personas en las proximidades de la plaza de toros de Tudela.
Los presuntos autores actuaron "utilizando engaño y abusando de las circunstancias personales de la víctima", que camina con andador. A la mujer se le acercó un varón de aproximadamente 40 años que simulaba tener alguna deficiencia y haber encontrado un paquete con muchos billetes de 50 euros.
En el engaño aparecieron otras dos personas que simulaban ser un matrimonio que pasaba por el lugar, "convenciendo estas tres personas a la víctima para acompañarla a casa", donde se hicieron con el botín. La mujer, una vez observó todo lo que le faltaba, avisó a un hijo, y este a la Policía. Han interpuesto denuncia en Policía Foral y el caso se encuentra investigándose.
Por otro lado, en Paseo del Prado, el viernes sobre las 16.15 horas, dos menores de 13 y 16 años, respectivamente, fueron víctimas de un presunto delito de robo con intimidación con arma blanca. El presunto autor es un varón de 18 años recién cumplidos que a punta de cuchillo había obligado al primero de los menores a entregarle su dispositivo móvil.
La segunda de las víctimas también fue amenazado para la entrega de su móvil, pero en este caso el robo no se consumó y quedó en tentativa. Con la descripción facilitada y vistas las imágenes de cámaras de videovigilancia, se pudo localizar al autor en un piso en el que se encuentra tutelado actualmente. El joven reconoció los hechos y fue detenido y traslado a calabozos de Policía Foral.
Además de esta detención, los agentes realizan otras dos detenciones durante el fin de semana. Una de ellas tuvo lugar el sábado sobre las 15.30 horas, cuando un agente de Policía Local adscrito a la unidad de Violencia contra las Mujeres sospechó que el agresor de una de las víctimas sobre las que lleva seguimiento podía estar incumpliendo una orden de alejamiento establecida desde el Juzgado de Violencia de Tudela.
El agente localizó en las inmediaciones el vehículo del agresor, y aproximadamente media hora más tarde, localizó a esta persona junto a la víctima, saliendo del domicilio con dirección al vehículo.
El agente solicitó apoyo a otras patrullas uniformadas, dando el alto al turismo. Tras comprobar nuevamente la vigencia de la orden, se detuvo al varón, de 50 años de edad, por un presunto delito de quebrantamiento de orden judicial sobre su expareja, una mujer de 45. Fue trasladado a calabozos de policía Foral, donde quedó bajo su custodia hasta su puesta a disposición judicial.