PAMPLONA, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -
La construcción de dos nuevos pisos (3.335 metros cuadrados) en el actual edificio del Palacio de Justicia de Navarra paliarán a corto plazo la falta de espacio existente. El proyecto, incluido en el Plan Navarra 2012, tendrá un coste de 8,5 millones de euros y se prevé sus finalización para el segundo semestre de 2010.
Así lo anunció hoy en rueda de prensa el consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Javier Caballero, que estuvo acompañado por el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, José Manuel Fernández Martínez.
Caballero se mostró "satisfecho" por el crecimiento del bloque frontal del Palacio, y definió el proyecto como "realista". Según dijo, con esta actuación "atenderemos las necesidades de las Administración de Justicia en Pamplona y cubrirá la necesidades para los próximos 5 - 8 años".
En cuanto a las obras, Caballero explicó que el proyecto cuenta con el visto bueno consistorial "ya que se ajusta a los planes para la actuación urbanística en la zona". El consejero, que admitió que el edificio está actualmente "colapsado", comentó "que las decisiones inmediatas nunca son fáciles" y desechó la "tentación de sacar unidades de los juzgados, generando un dinámica de ineficiencia entre los propios órganos judiciales".
Por su parte, el presidente del TSJN, José Manuel Fernández, "aceptó" la decisión planteada por el Gobierno de Navarra como única solución viable, si bien consideró "que el espacio liberado por el traslado de la cárcel debería ser el área de expansión natural para las nuevas sedes judiciales".
José Manuel Fernández advirtió de que la decisión de aceptar la propuesta gubernamental obedece a "la dilación en la solución del problema de falta de espacio y la necesidad urgente de disponer de nuevos espacios". "La conformidad con la obra a realizar no implica la renuncia a seguir considerando como solución idónea la de una actuación urbanística en el entorno del actual emplazamiento", comentó el presidente TSJN.
Fernández comentó que la "solución de elevar el Palacio de Justicia de Pamplona en dos plantas es una solución a corto plazo" y esgrimió que "la necesidad de tomar medidas urgentes convierte el recrecimiento del edificio en la única situación factible, más aún con los continuos problemas relativos a la demolición del actualcentro penitenciario".
José Manuel Fernández también estimó que "la construcción de un nuevo edificio, respetuoso con su ambiente, dotaría a Pamplona de otro edificio emblemático" y aseguró que "colocaría a Pamplona a la vanguardia de la arquitectura judicial que se está desarrollando en otras ciudades españolas y del extrajero".