Actualizado 14/03/2008 18:42 CET

Crónica Delincuencia.- Cae una trama de introducción ilegal de chinos en España con 28 detenidos

- Hacinaban a inmigrantes asiáticos en 'pisos patera', en donde convivían en condiciones infrahumanas

MADRID, 14 Mar. (OTR/PRESS) -

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía desarticuló una red internacional que se dedicaba al tráfico ilegal de personas de origen chino. En la operación se detuvo a 28 personas, entre cabecillas y miembros de esta organización que se encargaban de organizar diez 'pisos patera', situados en el distrito madrileño de Usera. 22 inmigrantes asiáticos (que también fueron arrestados) se alojaban allí en condiciones infrahumanas, según explicaron las fuerzas de seguridad, de hacinamiento y suciedad.

Las investigaciones comenzaron a principios del mes de agosto, cuando el Grupo V de la Brigada policial de Extranjería comenzó a seguir el rastro de un supuesto grupo criminal organizado que se dedicaba a introducir en España a inmigrantes irregulares de nacionalidad china. La organización estaba dirigida por personas asentadas en el país asiático, que se encargaban allí de reclutar a gente que quisiera viajar de forma clandestina, a destinos europeos. Además, contaban con una red de colaboradores en Francia, Italia, Austria, Alemania, Grecia, República Checa, Holanda, Egipto, Irlanda, Inglaterra y España.

Los agentes descubrieron que un hombre llamado Yang F. era el 'cabeza de serpiente' de la organización en España. Este término se utiliza para denominar a las personas que en los distintos países cuentan con la infraestructura necesaria para hacerse cargo de los inmigrantes irregulares a su llegada y les proporcionan alojamiento en el tiempo que llevan a cabo los trámites necesarios, como conseguirles pasaportes falsificados, enseñarles los rudimentos del idioma del país para que puedan desplazarse a él o compra los billetes para el viaje.

De este modo, era Yang F. quien se ponía en contacto desde nuestro país con los cabecillas residentes en China, mediante web-cam y correo electrónico, un sistema que supuso numerosos problemas para el esclarecimiento del caso, pues los delincuentes tomaban numerosas precauciones de seguridad, como cambiar muy a menudo de número de teléfono o borrar cualquier huella que pudiera relacionar a jefes con inmigrantes. Sin embargo, la Policía pudo, finalmente, identificar a los 'cabeza de serpiente' y a sus colaboradores y conocer la situación de los 'pisos patera' que utilizaba la organización en la capital, por lo que se iniciaron las detenciones.

VIVÍAN EN CONDICIONES INFRAHUMANAS

Los principales responsables, que posteriormente han ingresado en prisión por orden judicial, son Fei Y., de 32 años, con un antecedente a causa de inmigración clandestina de mano de obra y estancia ilegal; Da T., de 28; Xiahu C:, de 34; con un antecedente por delito contra la propiedad intelectual; Aimei C., mujer de 39; Xinge M., de la misma edad que la anterior; y Xin L., de 43. Los agentes arrestaron también a 22 inmigrantes clandestinos, a los que se ha iniciado expediente de expulsión.

Estos últimos vivían en los pisos clandestinos en pésimas condiciones de salubridad e higiene, según explicaron las fuerzas de seguridad. En ellos convivían los irregulares asiáticos, que dormían en literas repartidas por todas las habitaciones de la casa. En estas viviendas, diez en total, todas en el distrito madrileño de Usera, se encontraron, además, ocho ordenadores portátiles, uno con programa informático para lectura de huellas digitales, 2.000 euros y divisas en dólares y libras esterlinas, 18 pasaportes falsificados de China, Corea y Japón, instrucciones y pautas para el paso clandestino de un país a otro, lámparas de luz ultravioleta para verificar las falsificaciones, 32 teléfonos móviles y multitud de tarjetas para éstos de distintas compañías.

También, se ha incautado documentación de libretas bancarias, resguardos de ingreso, órdenes de transferencia a cuentas bancarias internacionales, embalajes de envío de paquetes a países europeos y asiáticos, billetes de avión y tren junto a tarjetas de embarque. Además, A Yang F. le incautaron relojes, perfumes y otros de dudosa procedencia.