28 de marzo de 2020
 
Actualizado 11/06/2008 21:41:50 CET

Crónica Laboral.- Zapatero convoca a empresarios y sindicatos el próximo miércoles para afrontar la crisis

- Rajoy pide que se garantice "la libertad de movimiento" de los españoles y dice que el Ministerio de Interior "no está a la altura"

MADRID, 11 Jun. (OTR/PRESS) -

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció hoy que tiene previsto reunirse el próximo miércoles 18 de junio con sindicatos y patronal para retomar el proceso de diálogo social que inició la pasada legislatura y afrontar junto a los agentes sociales y económicos la crisis. El jefe del Ejecutivo hacía este anuncio durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, en respuesta a una pregunta del líder del PP, Mariano Rajoy, que le pidió al Gobierno que garantice "la libertad de movimiento" de los españoles en la huelga de transportistas, al tiempo que denunció que el Ministerio de Interior "no está a la altura de las circunstancias".

Por tercera semana consecutiva, Rajoy utilizó su pregunta en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados para interrogar al presidente del Gobierno sobre las últimas malas noticias de la crisis económica, entre ellas, "la peor subida de precios desde 1995", el incremento de las hipotecas, el carburante y la huelga de transportistas y pescadores. "Usted niega la crisis minimiza sus efectos, echa la culpa a otros y no hace nada. Usted tiene que gobernar, es su obligación, y la mía es preguntarle qué va hacer y hasta cuándo va a seguir sin hacer nada", remachó Rajoy.

"No sé si ha habido alguna dificultad para que le cueste escuchar algunas de las cosas que el Gobierno ha venido explicando", le espetó Zapatero, que recordó que el Consejo de Ministros ha adoptado medidas económicas para hacer frente a la crisis económica, a la que el Ejecutivo sigue sin referirse como tal. Así, el presidente puso en valor las medidas destinadas "a apoyar la economía de las familias y de las empresas", la agilización de la obra pública para impulsar la actividad económica o la deducción de 400 euros en el IRPF, destinada a "aliviar" y "mejorar la capacidad de las familias para hacer frente al incremento de los precios".

Fue en este punto en el que Zapatero anunció su intención de reunirse con sindicatos y empresarios el próximo miércoles para afrontar la crisis. Esta fue una de las promesas electorales del presidente del Gobierno, que aseguró que al día siguiente de las elecciones llamaría a los agentes sociales y económicos para afrontar la situación, sin embargo, han tenido que pasar dos meses para que Zapatero anuncie la esperada reunión.

Rajoy, por su parte, le reprochó que "su actuación genere desconfianza" y que no haya tomado "medidas económicas que puedan calificarse como tales". En cuanto a la huelga de los transportistas, consideró que la obligación de Zapatero es "escuchar, negociar y resolver la cuestión", al tiempo que le pidió "un poco de humildad" y que garantice "la libertad de movimiento de las personas". "El Ministerio del Interior no está a la altura", espetó el líder del PP, que recordó el antecedente del aeropuerto de El Prat hace dos años. "No actúan ni con pistas de aeropuerto ni con autopistas", ironizó.

MANTENER EL GASTO

Con todo, Rajoy pidió al presidente del Gobierno que no esconda "la cabeza debajo del ala", que diga "la verdad" y admita que "las cosas no van bien, que pueden ir peor" y tome medidas. Por su parte, Zapatero recordó que hay 25.000 efectivos de la Policía y la Guardia Civil garantizando la libertad de movimiento pese a la huelga de transportistas, al tiempo que volvió a defender las medidas emprendidas por su Ejecutivo para paliar la crisis económica.

Por su parte, el vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, también fue acusado de inmovilismo por parte del diputado de IU Gaspar Llamazares. Al respecto, explicó que las medidas más importantes que se han venido adoptando frente a la crisis se remontan al principio de la pasada Legislatura, cuando el Ejecutivo decidió preservar el superávit en las cuentas públicas a la espera de un coyuntura menos favorable. Ya en el actual "periodo de dificultad", se mostró partidario de dejar que los estabilizadores automáticos jueguen su papel confiando en el superávit.

"El empeoramiento del ciclo económico, que se aprecia tanto en la evolución de ingresos como en la evolución del gasto por desempleo, no está suponiendo ninguna restricción sobre el gasto social o en políticas activas, infraestructuras, o I+D+i", aseguró en este sentido. De cara a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2009, que mañana comienzan a tramitarse en el Congreso, Solbes avanzó que la política presupuestaria será "más austera", sin renunciar a la mejora de la productividad y sin perjuicio de que "no se deje jugar a los estabilizadores automáticos si fuera necesario como consecuncia de un empeoramiento económico, si llegara a producirse".