- "Tenemos que seguir sumando, aquí cabe mucha gente y tenemos que hacer un esfuerzo para que quepa mucha más en el futuro", afirma
MADRID, 25 May. (OTR/PRESS) -
A pesar de que raro es el día que no se escucha a algún dirigente del PP expresar de viva voz sus discrepancias con la dirección del partido y sus críticas, más o menos veladas, al presidente del PP, Mariano Rajoy, éste jura y perjura que dentro de su formación no tiene "adversarios políticos". Y apoyándose en este edulcorado diagnóstico de la más que difícil situación que vive su liderazgo dentro del PP, Rajoy realizó hoy un llamamiento a sus compañeros para mantener el respeto y evitar "hablar mal" de otros militantes. "Tenemos que seguir sumando, aquí cabe mucha gente y tenemos que hacer un esfuerzo para que quepa mucha más en el futuro", afirmó.
Durante su intervención en una reunión con miembros de Nuevas Generaciones populares en el Círculo de Bellas Artes en Madrid, Rajoy aseguró que la vocación del PP no tiene que ser la de dividir, sino la de "seguir sumando" para conseguir alcanzar los "doce millones" de votos en las próximas elecciones generales. Y para conseguir esta ambiciosa meta es "absolutamente capital" tener un partido "sólido y unido". "La unidad del partido es un presupuesto indispensable para ganar las elecciones", afirmó el líder del PP que señaló ese y no otro debe ser el objetivo del PP.
Una formación donde, a pesar de la zozobra de las últimas semanas -con los abandonos de San Gil y Ortega Lara e incluso manifestaciones a las puertas de Génova- Rajoy no percibe a ninguno de sus militantes "como un adversario político". "Los adversarios están fuera", proclamó el líder del PP que, inmerso en el desmedido afán conciliador que hoy le inundaba, señaló que su objetivo al frente del partido es "integrar" en el PP a "las distintas formas de ver la vida" que hay en España para conseguir "sumar" votos que permitan ganar las próximas elecciones generales.
"Por tanto, debemos hacer un esfuerzo y debemos ser conscientes de que no se debe hablar mal de ningún compañero del partido, aunque se pueda equivocar, porque todos nos podemos equivocar", afirmó Rajoy en esta suerte de blanda reprimenda, en la que también recordó a las voces discrepantes que proliferan en el partido -aunque siempre sin alusiones directas- que el gran éxito del PP en su historia es que ha sido capaz de "integrar" a "las distintas formas de ver la vida". "Eso no es malo", espetó Rajoy, que tras reiterar la necesidad de "seguir sumando" para ganar las elecciones recordó que en el año 1989 se tomó la decisión de "abrir el partido" para integrar a personas que "piensan distinto" pero coinciden en "las ideas y principios".
UN PP SOLIDO, INTEGRADOR Y DINÁMICO
Pero Rajoy también quiso destacar que la idea de un partido sólido y mayoritario es totalmente compatible con "un partido dinámico". Y es que, apuntó, "la sociedad no es monolítica, la gente tiene formas distintas de ver las cosas y por eso hay partidos políticos". Y, al igual que sucede con la sociedad, "el Partido Popular tampoco es monolítico" sino que "caben todos y si esto no fuera así, esto no sería un partido político con vocación mayoritaria sino otra cosa".
"La sociedad no es monolítica y tampoco el PP es monolítico, malo sería", insistió Rajoy que advirtió, en otro de sus 'mensajes para navegantes', que quien "no se adapta a la realidad corre el peligro de que se le lleve la corriente y darse cuenta de que detrás de él no hay nada". En este sentido, explicó a los jóvenes de Nuevas Generaciones que nunca se está en posesión de "la verdad absoluta" y "cuando pasa el tiempo te das cuenta de que las cosas no son tan fáciles".
Para terminar Rajoy resumió que su objetivo principal al frente del partido es "mantener los principios, seguir sumando y abrir el partido a todo el que se quiera sumar", y recordó que los ejes fundamentales del PP son la libertad, la igualdad, la cohesión y solidaridad entre personas y la defensa de la derrota del terrorismo y el rechazo a la negociación política. Además, apostó por la unidad constitucional y manifestó su apoyo al modelo autonómico que, según indicó, ha dejado un balance "bueno" durante estos años.