Actualizado 14/03/2008 21:03 CET

Crónica UE.- Los líderes europeos ratifican la Unión por el Mediterráneo a la espera de consultar a "la otra orilla"

- Los Veintisiete acuerdan fijar objetivos nacionales de reducción de emisiones y cuota de renovables antes de fin de año

BRUSELAS, 14 Mar. (OTR/PRESS) -

El Consejo Europeo de primavera concluyó hoy tras dos días de encuentro con varios compromisos. Entre ellos, destaca la firma definitiva del conocido ahora a propuesta española como 'Proceso de Barcelona: Unión por el Mediterráneo' y que supone un nuevo foro de encuentro en el que según el presidente del Gobierno en funciones, José Luis Rodríguez Zapatero, se deberá contar para su conformación con "la otra orilla" del mar. Además, los Veintisiete acordaron un pacto en materia de ecología y medio ambiente mediante el cual se comprometen a fijar antes de fin de año objetivos nacionales de reducción de emisiones y cuotas de energías renovables.

En rueda de prensa al término del encuentro, Zapatero se declaró "muy satisfecho" por la Unión del Mediterráneo auspiciada por el presidente francés, Nicolas Sarkozy. A su juicio, la propuesta servirá para "fortalecer" la política europea hacia el citado mar impulsada por España en 1995 bajo la denominación de Proceso de Barcelona. Ahora, se fusionan ambos nombres para organizar una cumbre posiblemente en julio bajo la presidencia francesa en la UE.

Para el presidente en funciones español, el nuevo foro "no va a reportar más que beneficios para España y para la política hacia el Mediterráneo". No obstante, precisó que para hacer las cosas bien y subir "un escalón" en la relación con "la otra orilla" será preciso fijar con ellos objetivos y proyectos concretos e "incluso el secretariado" de esa nueva Unión. Preguntado por si la sede de este hipotético secretariado podría instalarse en Barcelona, Zapatero apuntó que "debe ser la Comisión" quien haga este tipo de propuestas.

Sarkozy señaló que el documento franco-alemán "se ha realimentado con propuestas españolas, propuestas griegas" y que se invitará a Jordania y Mauritania, países con los que no se contó inicialmente. Por su parte, el primer ministro británico, Gordon Brown, calificó de "muy buena idea" la Unión por el Mediterráneo, aunque rehusó pronunciarse sobre si Gibraltar acogería una hipotética cumbre de esta organización.

ECOLOGÍA

Y si de la relación UE-África habla la Unión por el Mediterráneo, de la cumbre también salió un pacto que alude a la repercusión de las actividades de los Veintisiete en todo el planeta. En este sentido, los jefes de Estado y Gobierno acordaron fijar objetivos nacionales obligatorios de reducción de emisiones y de cuota de energías renovables para cada uno de los Estados miembros. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, indicó que los Veintisiete "han acordado mantener las ambiciones que establecieron en una situación económica mejor".

El primer ministro esloveno y presidente de turno del Consejo, Janez Jansa, se congratuló porque con este compromiso la UE puede "mantener su papel de líder mundial en la estrategia de lucha contra el cambio climático". Los líderes ya firmaron hace un año recortar un 20% sus emisiones hasta 2020 y que la proporción de energías renovables aumente hasta el 20% del consumo total. A España, en este escenario le correspondería un objetivo de renovables del 20% y un recorte de las emisiones del 10% en sectores como vivienda o transporte respecto a valores de 2005.

La cuestión que suscitó mayor polémica fue la posible repercusión de estas rebajas en la deslocalización empresarial. Los presentes estimaron como la mejor solución afrontar el problema mediante un acuerdo internacional sobre cambio climático, aunque si este fracasa por la negativa de países como China o Estados Unidos, la UE adoptará las "medidas pertinentes".

Además, se debatió también el controvertido tema de la fiscalidad verde, que prima con desgravaciones los productos ecológicos. Reino Unido y Francia lograron imponer su petición de aplicar un tipo de IVA reducido a los productos ecológicos. Tanto Brown como Sarkozy expresaron su satisfacción por este aspecto, al tiempo que el presidente galo confía en sacar adelante mayores tasas para productos procedentes de países que no apliquen el protocolo de Kioto.

MEDIDAS ECONÓMICAS

Por otra parte, y como respuesta a las turbulencias financieras en un escenario de fortaleza del euro, los Veintisiete propusieron cuatro medidas concretas. Así, recomendaron mejorar la transparencia para los inversores, mercados y reguladores; mejorar las normas de valoración, especialmente en lo que respecta a activos no líquidos; reforzar el marco cautelar y la gestión de riesgos en el sector financiero; y revisar el papel de las agencias de calificación de riesgos. Además, apoyaron la creación a nivel internacional de un código de conducta de carácter voluntario para aumentar la transparencia de los fondos soberanos.

En opinión de Zapatero, "es muy evidente que necesitamos una mayor transparencia de los mercados financieros, lo que incluye a los fondos soberanos". Por ello, destacó el compromiso de los Veintisiete de "reforzar todos los sistemas de alerta temprana de los organismos multilaterales" y "actuar de forma más inmediata". No obstante, "la fortaleza del euro y el saneamiento de nuestras finanzas públicas" permite que la UE esté mejor preparada para enfrentar la "desaceleración", agregó. Asimismo, resaltó que "hay que estar también atento a las presiones inflacionistas".