Publicado 31/07/2026 08:00

Julia Navarro.- Invierno

MADRID 31 Jul. (OTR/PRESS) -

Todavía hay quienes ponen gesto irónico cuando se habla del cambio climático.

Sin embargo las evidencias son incuestionables. La ola de calor que "sacude" Europa es un fenómeno insólito en países que, no hace tanto, ni siquiera superaban en verano los treinta grados. Hace unos dias una amiga de Pamplona me contaba que, tanto ella como muchos de sus conocidos, estaban instalando aire acondicionado en sus casas. Otra amiga que vive en Londres me comentaba lo mismo. Lugares estos donde el aire acondicionado no era necesario ni en agosto.

Sí, el calor extremo que estamos padeciendo es una manifestación mas del cambio climático pero, mas allá de "cumbres" del clima a las que los líderes van a hacerse la foto y a pronunciar discursos que les deje bien ante la parroquia, lo cierto es que es imprescindible un acuerdo mundial para hacer frente al problema.

Las evidencias, cada vez mayores del cambio climático, hacen pensar en esas distopias que hemos visto en películas de una Tierra asolada por el desierto y sin agua. Cuando era niña, y después ya en la edad juvenil, soñaba con la llegada del verano como preludio de las vacaciones.

Hoy sueño con el invierno y voy contando el paso de los dias que nos conduzcan al otoño y de ahí al frio. Lo que es evidente es que el problema del "calentamiento" hay que abordarlo de manera global y sin demagogias. ¿A qué esperan?

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