SEVILLA, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Comisión de Educación del Parlamento aprobó hoy la proposición no de Ley defendida por el PSOE-A para dotar a directores de los centros docentes públicos de competencias para atender las sustituciones de las ausencias del profesorado que se pudieran producir, respetando siempre los criterios establecidos para la provisión de los puestos de trabajo docentes. La iniciativa contó con los nueve votos a favor del PSOE-A, la abstención de grupo IULV-CA y el rechazo del grupo popular.
Esta propuesta socialista se enmarca, según expuso durante su defensa en la comisión la parlamentaria del PSOE Araceli Carrillo, en la Ley de Educación de Andalucía (LEA) y en el desarrollo del principio de la autonomía de los centros docentes. Su objetivo es establecer un sistema más "ágil" de sustituciones de las ausencias del personal docente con el fin de "garantizar" la correcta atención del alumnado andaluz cuando se dan estas situaciones.
Por ello, según añadió, se persigue articular un mecanismo "más eficaz que el actual" con el que responder a las bajas laborales que anualmente se producen en el sistema educativo público andaluz, que cuenta con alrededor de 95.000 profesores y profesoras.
Asimismo, la proposición no de Ley insta a recoger en los reglamentos orgánicos de los centros docentes públicos el procedimiento que habrán de seguir los directores y directoras para atender las sustituciones de las ausencias del profesorado, en el marco de la autonomía de los centros.
En este sentido, precisa que en el debate de los reglamentos orgánicos se priorizará lo referido a las sustituciones de las ausencias del profesorado de forma que, en su caso, se pudiera adelantar la puesta en marcha del nuevo sistema antes de la entrada en vigor de los nuevos reglamentos.
SE RECHAZA LA PROPOSICIÓN DEL PP
Por otra parte, la Comisión de Educación rechazó, con los votos del grupo socialista, la proposición no de Ley presentada por el grupo popular, en la que se instaba al Consejo de Gobierno a habilitar los medios técnicos, organizativos y humanos necesarios para que las bajas de docentes se sustituyeran en el plazo máximo de 48 horas.
En la iniciativa, presentada al amparo de lo previsto en el artículo 168, el grupo popular señalaba que uno de los problemas "más importantes" que tiene el sistema educativo de Andalucía es la tardanza de la Consejería de Educación en sustituir las bajas de profesores que se producen a diario.
Al respecto, apuntaba que en la actualidad el sistema que se emplea no es "ágil, afecta a la organización de los centros y hace mella en la formación de los alumnos que tienen que sufrir la pérdida injustificada de horas lectivas".
Además, señalaba que la Administración educativa viene tardando una media de quince días para cubrir una baja de larga duración en Secundaria, Formación Profesional y Bachillerato. El resto de bajas, inferior a dos semanas, salvo casos excepcionales, no se cubre. Se da la paradoja de que algunas bajas de profesores se renuevan semanalmente, por lo que nunca alcanzan el tope de la quincena para poner en marcha el proceso de sustitución.
En Educación Infantil y Primaria la tardanza "media" se sitúa en siete días. En este último caso, los centros se ven obligados a recurrir al profesor de apoyo para cubrir la vacante que se produce. Aquí, el problema es "doble" ya que, si el profesor de apoyo se destina a cubrir bajas, hace dejación de su gran responsabilidad que es atender los refuerzos educativos.
Asimismo, la proposición hacía referencia a que en la actualidad la Consejería de Educación, gracias al programa Séneca, tiene constancia de inmediato de las ausencias de profesores y las causas que las originan. "Por eso nadie entiende la excesiva tardanza en solventar el problema", añadían.
El grupo popular planteaba además como solución a este problema, la posibilidad de otorgar mayor capacidad decisoria a las Delegaciones Provinciales de Educación, para cubrir de inmediato las bajas de corta duración, es decir, todas las comprendidas entre las 48 horas y quince días.
Con esta medida, exponía, "se podrían cubrir de inmediato el 95 por ciento de las bajas de docentes, evitando pérdidas de clase "innecesarias" y aumentando la calidad educativa que reciben los alumnos andaluces.