Una de cada cinco personas en el mundo pagan sobornos a cambio de servicios educativos, según un estudio

Recomienda transparencia en las cifras y rendición de cuentas en todos los niveles de la Educación

Europa Press Sociedad
Actualizado: martes, 17 diciembre 2013 21:25

MADRID, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

Casi una de cada cinco personas en el mundo pagaron sobornos a cambio de servicios educativos el año pasado, según el informe 'Barómetro Global de la Corrupción 2013', elaborado por la ONG Transparency International cada dos años, que en esta ocasión se centra en la Educación.

El documento, de 442 páginas, realizado por más de 70 expertos de más de 50 países y presentado este martes en Madrid, revela las numerosas modalidades y formas que adoptan las prácticas corruptas en la educación, ya sea malversación de fondos nacionales, costos escolares ocultos o la compraventa de títulos ficticios.

Transparency International señala como una de las primeras causas de esta perversión la falta de sistemas de control, tanto de los gobiernos como de las administraciones e instituciones educativas, de los recursos "ingentes" que cada año se destinan a la educación.

Además, argumenta que las instituciones que no cuentan con mecanismos de supervisión y control son las más propensas a la corrupción, y en algunos casos esto ha socavado la totalidad del sistema de educación superior y la reputación de las investigaciones y los graduados de estos centros de estudio, independientemente de que hayan sido responsables o no del deterioro.

Como ejemplo de la falta de control, la ONG destaca el caso de Alemania, donde, según advierte, se han vuelto comunes las denuncias de plagio; o el de Grecia, donde varios docentes universitarios fueron encarcelados recientemente por haberse apropiado de ocho millones de euros.

MUJERES Y MINORÍAS, LOS MÁS AFECTADOS

Debido a su naturaleza ilícita, esta organización señala que es difícil determinar en términos exclusivamente económicos el coste que la corrupción supone para la educación, al igual que distinguir entre corrupción y mala gestión de escuelas y universidades. No obstante, alerta de que el precio para la sociedad "es gigantesco".

Sus principales víctimas, según afirma, son los sectores menos favorecidos. "Los pobres a menudo son quienes menos recursos tienen para cuestionar conductas corruptas: Ya sea porque las aspiraciones de los alumnos deben ceder ante la corrupción en el aula o porque directamente los niños se ven obligados a abandonar la educación, los miembros vulnerables de la sociedad se ven privados de la posibilidad de desarrollar su potencial", explica el informe.

En cuanto a las modalidades en que este "abuso del poder delegado para beneficio propio" se manifiesta en el ámbito educativo, Transparencia Internacional observa cada una de las etapas y concluye que se manifiesta tanto en la época previa al ingreso del alumno en el sistema como en las fases más avanzadas del mismo en formas que van desde el fraude en la construcción de los centros hasta pagos ilícitos en la selección de personal universitario.

Así, en las escuelas cita como ejemplos la construcción de "escuelas paralelas" sin habilitación --se cree que tan solo en Pakistán habría 8.000--, la contratacoión de "docentes fantasma", el desvío recursos para material escolar a sobornos para el acceso a la educación o la compra de calificaciones, el nepotismo en la designación del profesorado, la falsificación de diplomas o el uso indebido de subsidios escolares.

En cuanto a los estudios superiores, presentan "formas específicas de corrupción" además de las que podría reproducir de la escuela, entre las que menciona el nepotismo en la designación de cargos, sobornos para el alojamiento en el campus universitario y la asignación de calificaciones, injerencia indebida de tipo política y corporativa en la investigación, plagio, suplantación de autores de artículos y la conducta editorial indebida en las publicaciones académicas.

La ONG explica que es "común" que las denuncias de corrupción impliquen en primer lugar a los docentes, pero a menudo esto se debe a factores como corrupción en los niveles superiores, falta de pago de salarios o a que no se reconoce la labor de estos profesionales. Por eso, afirma que los responsables políticos "deben entender al docente como un modelo social y a la escuela como un microcosmos de la sociedad y a la vez formar a los docentes para que den el ejemplo".

Para Transparencia Internacional, "los ministerios de educación deben ser los primeros en repudiar a la corrupción en tanto constituye un obstáculo para la educación de calidad" por lo que recomienda que, por un lado, se posicionen desde la tolerancia cero hacia estas prácticas y, por otro, practiquen una cultura de transparencia en los datos y cifras del sistema que manejan.

En esta línea, sugiere que se generalice la rendición de cuentas en todos los niveles educativos, con códigos de conducta de escuelas y universidades redactados en consulta con todos los sectores implicados y con "compromisos de integridad" como mecanismo alternativo eficaz para incentivar prácticas contra la corrupción y mejorar el prestigio y la calidad de la enseñanza en cada uno de los centros.

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