WWF denuncia ante europarlamentarios que el regadío y los pozos ilegales siguen aumentando en Doñana

Flamencos del Parque Natural de Doñana
JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo
Publicado 17/09/2018 16:10:55CET

   MADRID, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de WWF, Juan Carlos del Olmo, denunciará ante europarlamentarios que próximamente visitarán Doñana para analizar la situación de los acuíferos, que el regadío y los pozos ilegales siguen aumentando y que las medidas de la Junta de Andalucía y del Ministerio para la Transición Ecológica no son contundentes.

   La ONG asegura que las medidas adoptadas no son contundentes para luchar contra el robo del agua y el crecimiento de la agricultura de regadío ilegal, que está "asfixiando" el acuífero y poniendo en riesgo la biodiversidad y la salud del espacio de Doñana.

   En un informe, WWF advierte del aumento de la superficie de regadío, tanto legal como ilegal en la corona forestal de Doñana. El estudio analiza las campañas de cultivos de 2016, 2017 y 2018 y ha cuantificado el total de nuevos regadíos en 364,9 hectáreas, de las cuales 179 hectáreas están dentro de la demarcación hidrográfica del Guadalquivir y 185,9 hectáreas están dentro de la demarcación hidrográfica de los ríos Tinto, Odiel y Piedras (DHTOP).

   Además, señala que el plan especial de la fresa, aprobado en 2014, contempla la eliminación de la superficie de regadío ilegal en la corona forestal de Doñana. Sin embargo, la ONG denuncia que el enorme riesgo de colapso hídrico en el que se enfrenta el acuífero, el regadío sigue aumentando.

   Igualmente, afirma que la Junta de Andalucía no es capaz de controlar la transformación ilegal y que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), dependiente del Ministerio de Transición Ecológica, no clausura las captaciones ilegales que riegan fincas sin permiso. Cabe recordar que el pasado mes de julio la propia CHG alertaba de que el acuífero de Doñana sigue descendiendo, a pesar de las altas precipitaciones de la pasada primavera.

   La ONG alerta de que la mala situación de las aguas superficiales y subterráneas en Doñana está afectando a los ecosistemas y especies de las que dependen, tal y como demuestran las evidencias científicas.

   En concreto, expone que los efectos destacados de esta grave situación son el descenso de poblaciones de aves acuáticas como la cerceta pardilla, críticamente amenazada; la desaparición de varias especies y el crecimiento de especies invasoras. Por ejemplo, este verano se ha observado en la zona cangrejo azul, al tiempo que algunas zonas se están secando y se ha perdido el 40 por ciento de especies de libélulas y caballitos del diablo asociadas a las lagunas.

   En su denuncia, la ONG muestra que en 2016 existían 1.054 balsas y 1.083 pozos abiertos, según la última ortofoto publicada en 2016 por el Instituto Geográfico Nacional. Entre 2013 y 2016 se han identificado 105 balsas de riesgo nuevas que ocupan 18,47 hectáreas y ninguna de ellas está dentro de la cartografía de balsas presentada junto al Plan Especial.

   Sin embargo, asegura que la Administración, en vez de levantar fincas y clausurar captaciones ilegales ha aprobado un trasvase de 15 hectómetros cúbicos.

   En definitiva, concluye que las medidas adoptadas contra la agricultura ilegal en Doñana no han sido suficientes y aunque se han cerrado una pequeña parte de los pozos ilegales y se han tramitado denuncias, pero alerta de que muchos agricultores siguen robando el agua de Doñana y no se ha eliminado prácticamente ni una sola hectárea de los cultivos de regadío ilegales en la zona. Por el contrario, estos han crecido.

   "Necesitamos medidas más ambiciosas para detener esta situación insostenible, como declarar en riesgo el acuífero de Doñana, eliminar la superficie ilegal de regadío y cerrar los pozos ilegales y aumentar los esfuerzos de las administraciones para luchar contra el robo del agua", ha subrayado.