MADRID, 11 Feb. (EDIZIONES) -
A lo largo de la historia la mujer ha tenido dificultades para abrirse camino en algunos ámbitos profesionales. En el mundo de la ciencia también. Según los datos del Instituto de Estadística de la Unesco, menos del 30% de investigadores en el mundo son mujeres.
Precisamente con el objetivo de reivindicar el papel de la mujer en el campo de la ciencia, su protagonismo a lo largo de la historia y que sirva como inspiración a las niñas para ser científicas en el futuro, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió en 2015 declarar el día 11 de febrero como Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.
Como muestra de la importancia de este papel recogemos siete biografías de mujeres que han dejado su impronta en la historia de la ciencia:
Marie Curie (1867-1934), natural de Polonia, fue pionera en el campo de la radiactividad. Sus descubrimientos en el fenómeno de la radiación valieron el Premio Nobel de Física en 1903 junto a Pierre Curie Y Henri Becquerel. Más tarde, en 1911, la Academia de las Ciencias Sueca le concedió el Premio Nobel de Química en solitario, por el descubrimiento del radio y el polonio, y el estudio de su naturaleza.
Gerty Cori (1896-1957), nacida en Praga, obtuvo el Nobel de Medicina en 1947 junto a su marido Carl Cori, por sus avances en la transformación del glucógeno en ácido láctico.
La británica Ada Lovelace (1815 - 1852) fue fundamental para sentar los pilares de la ciencia de la computación junto a Charles Babbage. Desarrollaron en conjunto una máquina con la capacidad de ejecutar programas y realizar cálculos.
La actriz e inventora asutriaca Hedy Lamarr (1914-2000) también tiene su rincón en el plano científico. Sus dotes artísticas le hicieron alejarse prematuramente del mundo de la tecnología. No obstante, el comienzo de la Segunda Guerra Mundial provocó un giro en la vida de Hedy, que junto a George Antheil, desarrolló un sistema guiado por radio para los torpedos aliados, que utilizaba la tecnología del espectro ensanchado y el salto de frecuencia para vencer a las interferencias de las potencias del Eje. Esta tecnología fue desarrollada posteriormente para la evolución de los sistemas de Bluetooth y Wi-fi.
España ha contado y cuenta con numerosas investigadoras reconocidas:
Margarita Salas (1938-2019) fue bioquímica. Contribuyó con su trabajo en el desarrollo de la biología molecular en España. Tras pasar por la Universidad de Nueva York, volvió en 1967 a España, donde tuvo numerosos reconocimientos por su trabajo. Se la considera pionera, al ser la primera mujer en investigar y equipararse a hombres en su profesión en España, lo que hace ser reconocida como una referente para las mujeres españolas.
Otra de las pioneras españolas fue Pilar Careaga Basabe (1908-1993). Fue la primera mujer con título de ingeniera y logró conducir un ferrocarril. A los 21 años se licenció en la Escuela de Madrid, y su promoción fue conocida como "La promoción de Pilar", al ser la única mujer entre hombres de la misma.
Posteriormente tuvo un papel en la política española. Fue alcaldesa de Bilbao entre 1969 y 1975 (la primera mujer en una capital de provincia) y procuradora en Cortes entre 1970 y 1975.
Isabel Zendal (1773-S. XIX) es reconocida por la OMS (Organización Mundial de la Salud) como la primera mujer enfermera que se embarca en una misión internacional. Participó en la Expedición Balmis con el objetivo de que la vacuna de la viruela llegara a todos los territorios españoles entre 1803 y 1806.
En el campo de la ingeniería industrial, Elena García Armada (1971-actualidad) tiene el honor de liderar el grupo del CSIC que ha logrado desarrollar un exoesqueleto biónico, conocido como ATLAS 2020, para los cerca de 2000 menores que sufren atrofia muscular espinal en España.