VALLADOLID 15 May. (EUROPA PRESS) -
El consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, afirmó hoy que la objeción ante la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC) en la Comunidad perjudicaría a los niños, que no podrían graduarse a falta de aprobar esta materia, obligatoria igual que Matemáticas.
De Santiago-Juárez respondió así a las preguntas de los periodistas tras la reunión del Consejo de Gobierno de la Junta y después de que hoy se hiciera público un comunicado de Los obispos de Castilla y León, que piden que no se imparta la asignatura y reconocen el derecho de los padres a objetar.
El portavoz del Ejecutivo regional recordó que la Junta, por imperativo legal, tiene que desarrollar el currículo de la asignatura de Educación para la Ciudadanía, algo que ha hecho mediante un decreto recurrido por el Gobierno de España.
En este sentido, relacionó el recurso con la disminución en el currículo de la carga "doctrinal" que estaba "tensionando" al sistema educativo español, de forma que la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía que reconocía el derecho a objetar "no hubiera sido posible en Castilla y León porque esos contenidos no existen ya".
De Santiago-Juárez insistió en que se ha descargado el currículo de estas cuestiones que se entendían que provocaban tensión en el conjunto del sistema, no sólo en los alumnos y profesores, sino también en los padres, a quienes la Junta considera que hubiera sido mejor dejar elegir la asignatura como optativa, con libertad.
NO RECONOCER LA OBJECIÓN.
En cuanto a la objeción, el portavoz de la Junta explicó que si se reconociera la objeción a la asignatura en Castilla y León, es decir, en base al decreto y al currículo aprobado, se perjudicaría a los niños, "que no tienen ninguna responsabilidad", ya que no podrían obtener su título.
De Santiago-Juárez aclaró que los estudiantes no se podrían graduar porque no tendrían aprobada Educación para la Ciudadanía, una asignatura obligatoria.
Sin embargo, aseguró que se seguirá trabajando con las 1.090 familias que pretenden objetar en Castilla y León, a las que se explicará que el currículo en la Comunidad no tienen nada que ver con el que se ha puesto en marcha en otras regiones, especialmente las gobernadas por el PSOE.
"No podemos reconocer la objeción porque los niños no podrían obtener su título como si no hubiera aprobado las matemáticas", insistió de nuevo el portavoz, quien aclaró que la carga ideológica a la que se refiere son cuestiones que nada tienen que ver con Educación para la Ciudadanía como se concibe en los países del entorno de España, como Inglaterra, donde "hace años" que la asignatura se ha inventado.
Así, considera que la Castilla y León está preparada para empezar a impartir la asignatura en septiembre después de más un año de currículo aprobado.