Archivo - La activista Mar Cambrollé interviene durante una manifestación por la Ley Trans, a 10 de mayo de 2025, en Madrid (España). - Alejandro Martínez Vélez - Europa Press - Archivo
MADRID 14 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Federación Plataforma Trans ha solicitado al Gobierno de España una "respuesta firme" e "inmediata" ante la "grave escalada represiva" contra las personas, activistas y organizaciones LGTBIQA+ registrada en Turquía durante este fin de semana.
En concreto, ha remitido sendas cartas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, a quienes les han reclamado una "actuación urgente" de España y de la Unión Europea.
Igualmente, la Plataforma Trans ha explicado que las operaciones desarrolladas por las autoridades turcas han dejado "decenas de personas detenidas" y han incluido registros de asociaciones, domicilios y establecimientos, así como "bloqueos" de páginas web y cuentas vinculadas al activismo LGTBIQ+.
Asimismo, ha indicado que, según el Ministerio de Justicia turco, hay registradas actuaciones judiciales que afectan a cerca de 200 personas, 9 asociaciones y 13 establecimientos en 15 provincias.
Ante este escenario, la Plataforma Trans ha reclamado al Gobierno de España que condene estas actuaciones, realice un seguimiento de la situación de las personas detenidas y promueva una respuesta coordinada en la Unión Europea y el Consejo de Europa.
Además, ha pedido al Ejecutivo que utilice tanto sus relaciones bilaterales con Turquía como su posición en las instituciones europeas para exigir "el respeto de los derechos humanos, las libertades de expresión, reunión y asociación y la protección de las organizaciones y activistas LGTBIQA+".
"SEÑAL DE ALARMA"
Por su parte, la presidenta de la Federación Plataforma Trans, Mar Cambrollé, ha advertido de que lo ocurrido supone "una señal de alarma" que trasciende las fronteras turcas. "Esto es extremadamente grave, nos retrotrae a los tiempos más oscuros del fascismo, cuando desde el poder se señalaba a determinados grupos sociales, se perseguían sus organizaciones y se intentaba borrar su existencia del espacio público", ha señalado.
De la misma manera, ha alertado del "peligro" de "normalizar" este tipo de políticas en Europa. "Sería un error pensar que esto solo puede suceder en Turquía. Cuando una sociedad permanece en silencio ante la persecución de una minoría, se abre una puerta que después puede cruzarse en cualquier país. Los derechos que no se defienden terminan retrocediendo", ha apuntado.