Cárcel para un holandés que apuñaló a un compatriota suyo en Lloret de Mar (Gerona) el viernes

Actualizado 05/08/2008 0:09:33 CET

GIRONA, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

El juez de Blanes envió a la cárcel a un joven holandés de origen marroquí acusado de apuñalar a un compatriota suyo en una discoteca de Lloret de Mar (Gerona) la madrugada del pasado viernes.

Según confirmó hoy un portavoz de los Mossos d'Esquadra, el detenido, Abdelghafour L., de 29 años, asestó tres puñaladas a la víctima, una de las cuales le afectó el pulmón, por lo que tuvo que ser atendida en el Hospital Comarcal de Blanes.

Los hechos, que investigan los Mossos, ocurrieron en el interior de la discoteca 'Trópics', situada en la avenida Just Marlés de la población, durante una pelea. Siempre según la versión de los Mossos d'Esquadra, todo empezó poco antes de las dos de la madrugada cuando un grupo de cinco jóvenes holandeses empezó a discutirse.

Los encargados de la seguridad de la discoteca avisaron a la policía al ver a un joven herido y les explicaron a los agentes que uno de ellos había sacado un arma y había atacado a la víctima.

El chico había recibido una puñalada en la zona del fémur i dos en el pecho, una de las cuales le rozó el corazón. La otra impactó contra una costilla, cosa que provocó que la hoja se rompiera en el interior del cuerpo de la víctima.

En un primer momento, los Mossos detuvieron a uno de los implicados en la pelea, a quien un testigo de los hechos identificó, pero la investigación policial lo desvinculó de la agresión.

Posteriormente los agentes detuvieron Abdelghafour L. como presunto autor de la agresión, tras encontrarle el arma con la que presuntamente atacó a la víctima. Le acusan de un delito de lesiones y ha ingresado ya en la cárcel de Girona.

Se trata del tercer suceso que ocurre este verano en la zona de ocio nocturno de Lloret de mar. Uno de ellos fue el asesinato de la joven turista italiana Federica Squarise de 23 años. Los Mossos detuvieron a Víctor Díaz Silva, de nacionalidad uruguaya, camarero de 28 años y apodado 'El Gordo', que confesó el crimen asegurando que la había estrangulado por miedo a ser denunciado por violación.

Otro suceso fue el ocurrido el 12 de julio, cuando apareció el cadáver de un hombre de 41 años, Francisco Javier Quintana Ropero, en un callejón de la población muy cerca de la avenida Just Marlés. Según la policía, había recibido numerosos golpes en la cabeza. Los agentes creen que alguien le empujó y que la victima se dio un fuerte golpe en la cabeza al caer al suelo.