El PSOE ve "absurda" la "polémica" por sus alcaldes contratados en Diputación

Pérez y Villalobos.
PSOE
Actualizado 04/09/2015 18:28:04 CET

Invita a averiguar "quién está contratado como personal eventual en los grupos de PP, IU-CA, Participa o Ciudadanos en la Diputación"

SEVILLA, 4 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos (PSOE), y la secretaria general del PSOE sevillano, Verónica Pérez, han defendido este viernes de nuevo la contratación de diferentes alcaldes socialistas en activo como cargos eventuales de libre designación de la institución provincial.

En rueda de prensa, Fernando Rodríguez Villalobos ha manifestado que a la hora de tratar este asunto se están aplicando "diferentes varas de medir", porque se detectan casos de "incompatibilidad en el PSOE", en el caso de alcaldes contratados a tiempo completo como cargos eventuales de libre designación de la Diputación provincial, pero no "se ve incompatibilidad con un alcalde sea senador o diputado y se vaya dos o tres días de la semana a Madrid", en referencia a los alcaldes del PP que ocupan otros puestos.

Verónica Pérez, de su lado, ha considerado "absurda y ficticia" la "polémica", porque "cuando un alcalde socialista tiene su puesto de trabajo (privado), como el alcalde de Cazalla o el de Guadalcanal o el de San Nicolás, que siguen con sus empleos y no perciben nada del Ayuntamiento, no se cuestiona la compatibilidad", toda vez que la "polémica" surge "cuando este empleo viene como personal eventual de la Diputación. "Lo mismo es un caso que otro ¿Quién mejor que un alcalde para asesorar a la Diputación?", ha defendido la dirigente socialista.

Así, han insistido en la "doble vara de medir", en referencia a "los alcaldes diputados y senadores (del PP) que no están en sus ayuntamientos" porque se desplazan "no a unos kilómetros, sino muy lejos, a Madrid", invitando a averiguar "quién está contratado como personal eventual en los grupos de PP, IU-CA, Participa o Ciudadanos en la Diputación". Los socialistas, así, atisban un intento de "desprestigiar a las administraciones" y a la democracia.