Fiscalía rebaja la pena a dos de los acusados por robos a chinos

 

Fiscalía rebaja la pena a dos de los acusados por robos a chinos

Fiscalía rebaja su petición de pena para dos de los acusados por robos a chinos
EUROPA PRESS
Publicado 17/03/2015 15:22:06CET

Al ser inferior a seis años, la pena podrá ser permutada por la expulsión

SANTANDER, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía y la acusación particular han rebajado de siete a cinco años y medio su petición de pena para dos de los tres principales acusados de cometer una veintena de robos en viviendas de ciudadanos chinos, y también algún español. Al no llegar a los seis años, la pena podrá ser permutada por la expulsión de España de ambos imputados, de nacionalidad colombiana.

En concreto, han rebajado la pena solicitada para los dos hermanos, CA.A. y WA.A., a quienes, por haber reconocido los hechos, piden ahora cuatro años de prisión por el delito de robo y un año y seis meses por el de falsedad documental --portaban pasaportes mexicanos en el momento de su detención--. Antes, se pedía para ellos cinco y dos años, respectivamente.

Sin embargo, ambas partes han mantenido su petición de pena de cinco años por el delito de robo para la que fuera pareja de CA.A. cuando se cometieron los robos --entre junio de 2013 y enero de 2014--, la venezolana YE.M., cuya versión de que "no sabía nada" consideran que "no se sostiene", porque las pruebas muestran que "era muy conocedora y además participaba".

Asimismo, la fiscal y el letrado de la acusación particular, que representa a los ciudadanos chinos que fueron víctimas de los robos, también han mantenido su petición de un año y 11 meses de prisión para la casera del piso en el que vivían los tres anteriores, la ecuatoriana HI.M., a quien consideran "cómplice" de los delitos en los que prestaba "auxilio eficaz y eficiente" al prestar su coche para ello, así como por ayudar a vender algunos objetos robados --ordenadores y joyas--.

Así lo han indicado ambas partes en la lectura de sus informes finales en la tercera y última sesión de este juicio sobre el que dirime el Juzgado de lo Penal número 3 de Santander y en la que la defensa de CA.A. y WA.A. ha manifestado su "conformidad" con las penas de la Fiscalía y la acusación particular, aunque ha insistido en solicitar que ésta, como así permite la ley, sea permutada por la expulsión en la sentencia.

Mientras, la defensa de YE.M. ha vuelto a pedir su libre absolución porque ha afirmado que ella no es culpable de los robos que se le imputan y, además, ha criticado que su acusación se ha sustentado en las declaraciones de los hermanos, su expareja y su excuñado, que están "cogidas con pinzas" y "carecen de verosimilitud".

Por su parte, la defensa de la casera, HI.M., también ha pedido la libre absolución porque "ella no va a asumir ni un sólo día de condena por algo que no ha cometido". Precisamente, esta misma expresión ha utilizado la propia acusada en su derecho a última palabra cuando también ha insistido en que "no conocía lo que hacían estos señores" y ha considerado que "se han confundido" con ella.

El resto de acusados también han hecho uso de este derecho. Los dos hermanos han coincidido en "pedir perdón y disculpas" a las personas a quienes robaron en sus casas, en manifestar que están "muy arrepentidos" y en asegurar que han dicho "la verdad para que se solucione este problema". "La verdad va en beneficio de todos", ha apostillado CA.A.

Pero YE.M. ha censurado la verdad de la que han hablan su expareja y su excuñado, a quienes ha acusado de buscar la expulsión para librarse de cumplir la pena en la cárcel. Ella ha insistido en su inocencia y ha dicho tener "la conciencia bien tranquila" si la condenan o no.

"PRUEBAS SUFICIENTES"

En esta sesión del juicio, que ha quedado visto para sentencia, la fiscal ha considerado que hay "pruebas suficientes" para condenar a los cuatro acusados y para dar "validez" a la versión de los dos hermanos, en la que se incriminan ellos mismos pero también a YE.M. y a HI.M.

Ha dicho que ha propuesto una rebaja "mínima" de la pena para CA.A. y WA.A. por reconocer los robos, aunque ha instado a su condena porque los hechos cometidos son "muy graves".

En cuanto a YE.M., la representante del Ministerio Público ha considerado que su participación en los robos está "acreditada" tanto por la Policía, que dijo que iban "siempre los tres juntos" y ella era la que "vigilaba", como porque todos los objetos robados estaban "a la vista" en la habitación que ella compartía con CA.A., un hecho que hace que "no se sostenga" su versión de que "no sabía nada".

"Es imposible que ella no supiera de que vivían", ha manifestado la fiscal, que ha hecho extensiva esta consideración a la casera, HI.M., que hacía una "actividad periférica" ya que, aunque no ejecutase los robos, ayudaba a "colocar" lo robado y mantenía con los tres una relación en la que "todo se pagaba".

Por su parte, la acusación particular se ha adherido a las consideraciones de la Fiscalía y ha destacado el "arrepentimiento" de CA.A. y WA.A. que, aunque lo ha "aceptado y valorado", ha manifestado que "dudamos que sea de verdad". Si bien, ha ensalzado que su relato de los hechos coincide con las pruebas policiales y el relato de testigos.

Ha apuntado que ha quedado probada tanto la estructura del grupo como sus roles y en este sentido ha señalado que, aunque "se ha intentado suscitar dudas" sobre los papeles de YE.M. y HI.M., está "claro" que la primera participaba en el reconocimiento de las víctimas y la vigilancia mientras se cometían los robos y que la segunda ponía a disposición su vehículo para una "evidente colaboración" y obtener un beneficio económico.

TRATAN DE OBTENER "BENEFICIOS PROCESALES"

Por su parte, las defensas de ambas mujeres han manifestado que los dos hermanos como acusados tienen "derecho a mentir" para tratar de obtener "beneficios procesales" y que sus declaraciones, en las que señalan la participación de YE.M. y HI.M., no sólo no son "verosímiles" sino que no concuerdan con algunos testimonios, que se ha tratado de "desvirtuar".

El letrado de YE.M. ha indicado que varios testigos han reconocido a los hermanos pero no a ella y que el único que si lo ha hecho ha sido el propietario de un restaurante chino de Santander, pero que ha achacado a que ya la conocía de verla en su establecimiento. Sobre los policías, ha manifestado que sólo han dicho que la vieron paseando al perro en Laredo cerca donde luego se supo que se había cometido un robo.

Por su parte, la abogada de HI.M. ha asegurado que su representada pensaba que sus inquilinos se dedicaban a la venta de objetos por Internet, algo de lo que no tenía por qué "dudar", y que les prestaba el coche por 20 euros. "Sería de tontos que, si supiese que usaban su vehículo para ir a robar, sólo se conformase con 20 euros", ha añadido.

Además, ha señalado que HI.M. sólo acompañó en una ocasión a YE.M. a vender unas joyas que esta última le dijo que eran para tener dinero para poder comprar un billete de avión para regresar a Venezuela.

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