Marruecos detiene a decenas de migrantes junto a la valla de Ceuta tras otro intento frustrado de salto en grupo

Actualizado 28/02/2018 11:27:15 CET

CEUTA, 28 Feb. (EUROPA PRESS) -

Las Fuerzas de Seguridad policiales y militares marroquíes que custodian el perímetro fronterizo de Ceuta han detenido a primera hora de la mañana de este miércoles a decenas de migrantes indocumentados que formaban parte del grupo de unas 250 personas que, por segunda noche consecutiva, se han aproximado al vallado de la ciudad autónoma, al que no han llegado a encaramarse siquiera como tampoco lo consiguieron la madrugada anterior.

Según han explicado fuentes policiales a Europa Press, los dispositivos de vigilancia de la Guardia Civil han detectado a los indocumentados en el entorno de Finca Berrocal, uno de los puntos parcialmente 'ciegos' para sus cámaras, alrededor de las 5,00 horas, pero la presencia de agentes a uno y otro lado de las vallas ha evitado que llegasen a trepar a las defensas fronterizas.

El grupo se ha desplazado por el cauce del río que discurre en paralelo a la frontera hasta las compuertas colocadas por el Ministerio del Interior hace cuatro años tras la tragedia que se cobró la vida de al menos 15 migrantes ahogados para evitar el acceso a la parte marroquí de la playa del Tarajal.

Una vez allí, y ya parcialmente dispersados, parte de los indocumentados de origen subsahariano han sido "embolsados" y detenidos por los agentes del Reino alauita. Los funcionarios de la Guardia Civil no han tenido que intervenir en ningún momento y, alrededor de las 7,00 horas, han desactivado su operativo de despliegue en la frontera.

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, asumió en septiembre en el Congreso que en Ceuta "la valla que se colocó hace muchos años ya no cumple la finalidad con la que en su día fue colocada y construida", y anunció la próxima renovación de su circuito cerrado de televisión y la sustitución de los cerrojos, puertas y cerramientos del vallado "para conseguir reforzar la seguridad y que no se puedan romper".

"Tenemos que reforzar una zona muerta muy concreta de dos kilómetros de visión muy reducida y cambiar también el vallado en el dique del Tarajal dado el estado de deterioro que presenta actualmente", resumió.

Las obras de refuerzo del extremo norte del perímetro, que termina en el espigón marítimo fronterizo de Benzú, acaban de terminar con la consolidación de su base para evitar que los migrantes pudiesen rodearlo a pie con la marea baja y la colocación de dos nuevas vallas coronadas con alambres con cuchillas.