Les Arts invita a mirar con el ojo del diablo en 'La damnation de Faust'

La damnation de Faust
YASUKO KAGEYAMA/ÓPERA DE ROMA
Publicado 14/06/2018 15:31:03CET

VALÈNCIA, 14 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Palau de Les Arts se adentra en la "inclasificable" obra de Hector Berlioz 'La damnation de Faust', una "leyenda dramática" en cuatro partes que cuenta capítulos de la vida del mito de Faust, con una producción simbólica, a través de un escenario blanco que representa el laboratorio desde donde Méphistophélès observa al protagonista; y visual, con una 'steady cam' a través de la cual los espectadores serán el "ojo del diablo".

El espectáculo ha sido presentado este jueves en rueda de prensa por la secretaria artística de Les Arts, Liviana Caporale; el director musical, Roberto Abbado; la directora de escena, Eleanora Gravagnola; y los intérpretes Celso Albelo, que representa a Faust; Rubén Amoretti como Méphistophélès; Silvia Tro Santafé, que es Marguerite; y Jorge Eleazar Álvarez de Brander. Junto a ellos, estarán sobre el escenario la Orquestra de la Comunitat Valenciana y el Cor de la Generalitat, y también participan la Escolanía de la Mare de Déu dels Desemparats y la Escola Coral Veus Juntes de Quart de Poblet.

"Es una obra que no se puede clasificar. No es una ópera, no es una 'cantata', es una leyenda dramática en cuatro partes. Berlioz quiso dejar todo muy abierto y libre, que la música pueda volar, sacar sus alas y dejar a la gente volar con su imaginación", ha señalado Abbado.

En este sentido, Caporale también ha definido la representación, que recibió el premio Franco Abbiati de la crítica italiana al mejor espectáculo de 2017, como un "paso adelante" en la transformación del modelo operístico, en una obra que cuenta la historia de Faust y su leyenda, con un protagonista inspirado a partes iguales en el Faust de Goethe y en el Hamlet de Shakespeare.

Por un lado, se basa en Goethe porque las "penas morales" de 'su' Faust son las de Berlioz, por lo que cobra mucha "importancia" el sentido psicológico y autobiográfico del compositor; mientras que se inspira en Hamlet porque, como Faust, experimenta sufrimiento, ve visiones, intenta suicidarse y su salvación está representada en una mujer.

"LOCO" Y "LÓGICO"

El director musical también ha indicado que Berlioz busca los "extremos" para conseguir su objetivo, con una combinación de las cosas "más perfectas con todo lo contrario", ya que mezcla música romántica con otra vulgar, clásica, religiosa, violenta o popular; además de sobreposiciones de ritmos, idiomas y estereofonía vocal.

"Todo parece loco pero es lógico, todo tiene una razón y está programado por Berlioz", ha manifestado Abbado, que también ha comparado la música de la obra con "lava", porque no se sabe con exactitud dónde irá y transporta a los espectadores a "otro mundo".

Asimismo, el director musical ha alabado la "muy bien programada" tensión durante la ópera, con un ritmo "siempre asimétrico", que pone al coro en los registros "más incómodos", y con una armonía que sorprende "todo el tiempo", lo que la convierte en una "obra maestra absoluta".

"EL OJO DEL DIABLO"

La escena, presidida por un espacio blanco, busca ser "metafórica, simbólica y abstracta", al representar la habitación de Faust, que también es el "laboratorio" desde donde Méphistophélès lo observa para "capturar su alma". De esta forma, los espectadores se convierten en el "ojo del diablo", ya que pueden observar los detalles a través de una pantalla de televisión, porque en el escenario habrá una 'steady cam'.

La trama, según ha explicado Gravagnola, no es lineal ni lógica, "no hay estructura coherente" en la representación de la vida de Faust, ya que mezcla el presente con capítulos de su infancia y la de Marguerite.

De esta forma, representa la "nostalgia" de la infancia, donde los protagonistas no piensan que las cosas puedan "salir mal", que contrasta con la "imposibilidad" de Faust de acogerse a "algo más". "Los recuerdos provocan dolor, porque es algo que ahora no podemos alcanzar", ha destacado Gravagnola.

El personaje de Marguerite, que representa el "amor fiel" actúa como antagonista de Méphistophélès, que se presenta como un "hombre elegante" y la "salvación" de Faust, aunque en realidad es todo un engaño y será su "condena". Así, Marguerite pierde la batalla ante el diablo: "El vencedor absoluto de la historia es el mal", ha explicado la directora de escena.

Las cinco funciones de la obra, que ha sido coproducida por el Palau de Les Arts, el Teatro dell'Opera di Roma y el Teatro Regio di Torino, se representarán en la sala Principal del Palau los días 20 de junio a las 20.00 horas, el 23 a las 19.00, el 26 y el 29 a las 20.00, y cerrará sus puertas el 1 de julio a las 18.00 horas.