'La tristeza de los ogros' llega a los Teatros del Canal con los dramáticos casos de Bastian Bosse y Natascha Kampusch

Cartel 'La tristeza de los ogros'
TEATROS DEL CANAL
Publicado 17/01/2018 17:06:44CET

   MADRID, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Los Teatros del Canal han presentado, este miércoles 17 de enero en Madrid, la versión en español de 'La tristeza de los ogros', que, con texto y dramaturgia del director belga Fabrice Murgia, construye un relato onírico que habla de "la pérdida y los miedos de la infancia", basándose en dos sucesos "dramáticos" que ocurrieron en 2006.

   El espectáculo se estrenó en su versión original en 2009 y lleva nueve años "sin parar de girar". Así, Murgia ha explicado en rueda de prensa que la obra se nutre de la historia real de Bastian Bosse, un joven alemán que en el año 2006 volvió a su instituto, mató a sus compañeros y lo publicó en su blog, y Natascha Kampus, una adolescente que en el mismo año logró escapar del hombre que la había tenido secuestrada durante 10 años en un sótano.

   "Las historias no son mías, son del blog del propio Bastian y de las entrevistas que Natascha hizo en su momento. De hecho, el día después del tiroteo yo me descargué su blog, y justo después la policía lo cerró", ha relatado. A su juicio, con esta obra trata de hablar "de una generación de adolescentes que ha tenido que vivir con eso" y de la "espectacularización televisiva" que se lleva a cabo con este tipo de sucesos.

REFERENCIA A LAS NIÑAS DE ALCASSER

   Así, se trata de la primera vez que Murgia realiza una recreación de la pieza original ya que esta versión es una "adaptación" y no una "traslación". En este sentido, ha explicado que hay "alguna historia nueva" adaptada para reflejar la realidad de los jóvenes españoles y cómo, por ejemplo, en la original se hablaba del caso de pedofilia dos niñas belgas, y para esta ocasión se documentó sobre el caso de las niñas de Alcasser.

   Asimismo, la pieza cuenta con un personaje "onírico" encargado de crear una relación entre Bastian y Natascha -quienes hablan cada uno a su propia cámara- y el público. "Es un trabajo de autor, de periodista y de teatro antropológico. Necesito una base real para poder escribir algo onírico", ha expresado para matizar que los personajes "basculan en un mundo de ficción" para poder huir de su realidad.

   En cualquier caso, ha subrayado que estas historias en concreto "son detalles sintomáticos de un malestar social". "Es un relato de la sociedad, no del Daesh", ha apostillado. A su juicio, estas historias le dan la posibilidad de ofrecer "una pista al espectador" para así "poder entender".

   "Bastian cometió un crimen inexcusable. Era un chico que había sufrido en la escuela, en la calle y en su casa, y eso es culpa de la sociedad. Me sirve para plantear preguntas y hablar de su miedo", ha expresado para recalcar que él "hace teatro de preguntas y no de respuestas".

   Por último, el belga ha señalado que no es un espectáculo solo para adolescentes, sino que está dirigido "al adolescente que hay dentro de cada uno". "Escribí esta obra cuando tenía 20 años, de manera sincera y sin producción, y durante todos estos años la he conservado intacta", ha relatado.

   Para él, sería "imposible" escribir esta pieza "a día de hoy". "¿A dónde va esa energía adolescente? ¿Se muere? Yo creo que se esconde en un rincón del cerebro de cada uno. Esa es la energía del espectáculo, el miedo de los niños", ha concluido.