Laura Cumming persigue un Velázquez desaparecido: "A mucha gente le da igual la autoría de un cuadro y no pasa nada"

 
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La historia del librero John Snare

Laura Cumming persigue un Velázquez desaparecido: "A mucha gente le da igual la autoría de un cuadro y no pasa nada"

Entrevista con Laura Cumming por su libro Velázquez desaparecido
EUROPA PRESS
Actualizado 24/11/2016 18:51:44 CET

MADRID, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

La critica de arte Laura Cumming persigue en Velázquez desaparecido (Taurus) la historia del librero John Snare, obsesionado en el siglo XIX con un cuadro de supuesta autoría del maestro sevillano y que ahora está desaparecido. "A mucha gente le da igual la autoría de un cuadro y no pasa nada, es perfectamente normal", ha defendido en una entrevista con Europa Press la periodista.

"Creo que no es polémico decir esto, porque mucha gente lo piensa así y yo estoy en esa línea: no importa quién lo haya pintado si es una buena obra, porque el autor seguirá siendo un buen artista sea Velázquez o no", ha asegurado en respuesta a la cuestión de la importancia de la autoría en una pintura.

Velázquez desaparecido es una investigación y a la vez un acto de homenaje a la figura de Velázquez, el "amor desesperado" de Cumming. Por un lado, la autora se centra en los pocos datos que existen en torno a ese retrato de Carlos I de Inglaterra que llevó casi hasta la locura a Snare, quien murió solo y alejado de su familia en Estados Unidos por culpa del cuadro.

Snare, un librero de clase media-baja que apenas tenía acceso a las grandes pinturas de la época, adquirió un cuadro por unas pocas libras (al cambio de entonces equivalía aproximadamente a lo que valía un caballo). Desde ese momento, su intuición y conocimientos de otros tratados le llevaron a pensar que se trataba de un Velázquez, aunque no lo pudo probar plenamente.

Pese a contar con el apoyo de los medios de la época, los problemas para el comerciante empezaron cuando el experto Stirling Maxwell puso en duda la autoría. Desde entonces, varios pleitos e intentos de robo volvieron a Snare muy celoso con su pieza y le llevaron a abandonar a su familia para marchar a los Estados Unidos "de la época de Gangs of New York", donde a su muerte se perdió la pista al cuadro.

EL 'SNOBISMO' DEL ARTE

"En el fondo, ésta es una historia de lucha de clases, porque la sociedad no era capaz de asumir que alguien con la educación que pudo tener alguien como Snare -a los doce años abandonó la escuela-, autodidacta y que no ha visto los grandes cuadros de los maestros, pudiera tener un Velázquez", ha señalado Cumming.

La época que retrata la periodista británica en cuanto al arte es un siglo en el que solo los aristócratas y las grandes fortunas podían acceder a las pinturas más importantes, ya que no estaban habitualmente en los museos o bien porque eran los únicos capaces de viajar con frecuencia a observar las novedades pictóricas.

Sin embargo, como decía el propio Stirling Maxwell, "en el arte, ningún criterio es seguro ni hay una postura sólida". "En cierto punto, el mundo de los museos de hoy en día es algo parecido, y aunque se hayan democratizado en gran medida, la palabra conocimiento se sigue usando muy a la ligera", ha lamentado Cumming, quien odia la "dictadura de los datos".

"A cualquier visitante que vaya al Prado y vea Las Meninas, que es la mayor obra de arte nunca creada, no es necesario que le digan nada para poder experimentar la profundidad de la pintura. No es necesario haber estudiado, ni leído el catálogo, para poder disfrutar del arte", ha defendido.

EL SHAKESPEARE DE LA PINTURA

Por el otro lado, la historia de Cumming se centra en Velázquez, alguien que desprende "empatía" en cada uno de sus cuadros, a pesar de que algunos hayan intentado ver burla o desprecio en obras como por ejemplo en las que se retrata a enanos. "Un cuadro de Velázquez es la fascinación por el otro y la mirada llena de dignidad", ha señalado.

Así, al autor sevillano "le daba igual" si el retratado era El niño de Vallecas o el propio monarca Felipe IV, puesto que él conseguía "rescatar la dureza de la experiencia de la vida" en cada uno. "De hecho, hay una famosa carta de Felipe IV en la que le dice a su confesor que no quiere volver a verse retratado por el 'ojo certero' del pintor, debido al paso de los años", ha afirmado.

En cualquier caso, ha incidido en que con la información que ya se conoce sobre Velázquez, e incluso con los nuevos datos que puedan salir en los próximos años, "jamás podrá alterarse la idea de gran humanista" que se tiene de él. "Es el Shakespeare de la pintura, sin duda", ha concluido.

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