La Habitación Roja: "Todo el mundo da codazos para obtener atención y eso influye en la forma de consumir la cultura"

LA HABITACIÓN ROJA
JORDI SANTOS
Publicado 07/04/2018 8:32:34CET

   MADRID, 7 Abr. (EUROPA PRESS - David Gallardo) -

   Memoria (Mushroom Pillow, 2018) es el undécimo álbum de estudio de La Habitación Roja en casi 25 años de andadura musical. "No te das cuenta, pero te paras a pensar y no hay tantos grupos con tantos discos", admite a Europa Press el vocalista y guitarrista Jorge Martí, quien añade: "Reivindicamos la experiencia, hemos demostrado a lo largo de los discos que se puede mantener cierta frescura a pesar del paso de los años".

   Esta nueva entrega de la banda valenciana es un viaje musical con doce canciones. Desde la apertura con Nuevos románticos hasta el cierre con ¿Quién eres tú?, en la que reflexionan "sobre el alzheimer y este tipo de enfermedades que van borrando los recuerdos hasta que te cueste reconocer tu pasado y de donde vienes".

   "Para nosotros es importante reivindicar quienes somos, de donde venimos, por qué estamos aquí. Es muy importante para nosotros tener memoria histórica y musical", explica Martí, hilando esta última canción con la primera, que es "una lanza en favor de la gente que todavía queda que es romántica y es tan necesaria, que hace las cosas por amor, porque le gusta, porque cree en ellas".

   Mezclando memoria e idealismo encuentran La Habitación Roja su identidad actual como banda ya clásica dentro de la escena independiente española. Y con su lugar claro, aún se autoafirma Martí: "Si todo el mundo intentara dedicarse a lo que da dinero y éxito rápido, este planeta sería un sitio mucho peor. Todavía queda esa resistencia de gente en las catacumbas que cree en lo que hace y lo hace por amor".

CONCIERTOS DE PRESENTACIÓN

   Con el disco ya en la calle desde hace tres semanas, la banda se prepara ahora para iniciar la correspondiente gira de presentación con los primeros conciertos en Madrid (19 de abril, La Riviera, Room Festival), Barcelona (20 de abril, Razzmatazz, Room Festival) y Valencia (21 de abril, Sala Moon). A partir de ahí, apertura de la temporada festivalera en el FIV de Villalba (Lugo) y muchas otras citas.

   "Haremos festivales de verano y después nos plantearemos una gira por salas a nivel nacional intentando regresar a México. Esperemos que nos dure un par de años el álbum y nos deje a las puertas de nuestro 25 aniversario", anticipa Martí, quien recalca que le parece un "milagro" que todavía estén haciendo lo que les gusta con la "pasión" y la "ilusión" con la que lo hacen.

   Además, subraya que para ellos es "tan importante hacer discos como seguir haciendo conciertos propios en salas". Y añade: "De eso venimos y nunca vamos a dejar de hacerlo, aunque muchas veces no son lo rentables que a uno le gustaría. Para nosotros es imprescindible seguir haciendo discos y conciertos de sala. Hemos llegado hasta aquí con nuestros principios y nuestras armas".



   Destaca, asimismo, que son un "grupo un poco apartado de las modas", que sigue una línea de trabajo y composición que les lleva a sacar un nuevo disco "prácticamente cada dos años". "Hacemos un trabajo continuo y cuando tenemos una colección de canciones sólida las grabamos", resume, para acto seguido aclarar que en esta ocasión se han aliado con el productor Paco Loco para abrirse a nuevos caminos. De las mezclas, además, se ha encargado John Agnello.

   "Ha sido como una especie de curso acelerado de historia de la música y creo que todo eso ha llegado al final al disco, que ha sido muy bonito de hacer y lo hemos pasado muy bien. Por supuesto, también ha habido drama y un montón de anécdotas increíbles. Nos ha dado todo el tiempo la sensación de que este es un disco importante para nosotros", apunta el vocalista y guitarrista.

   En esta línea, asegura que la elección de Paco Loco ha sido "muy acertada", puesto que a las intenciones del grupo se ha unido el deseo del productor de que hicieran el disco "como si fuera la primera vez". "Su estudio está lleno de aparatos que te apetece utilizar", bromea Martí, quien en cualquier caso plantea que lo importante es que tenían buenas canciones: "Si no las tienes, un álbum no se sostiene ni aunque metas a Brian Eno y Daniel Lanois".

   Tercia entonces el guitarrista Pau Roca para explicar que, efectivamente, en el disco hay "menos" guitarras: "Me encanta tocar también teclados. También he tocado el vibráfono en tres canciones... Tampoco queríamos que se nos fuera la mano, pero hemos contado con un arreglista de cuerdas increíble... Sabemos que las canciones con una guitarra a cada lado funcionan pero queríamos salir un poco de ahí".

LARGO RECORRIDO

   El resultado de todo este trabajo es un álbum con un sonido más cercano a los ochenta, en el que caben referencias como OMD, The Cure o New Order, como admiten los propios Martí y Roca. Sencillamente porque hasta ese punto les ha llevado el proceso. "Nunca es premeditado, La habitación Roja siempre ha sido un grupo muy de verdad, muy honesto, en el que cualquier cosa se hace con el corazón más que con la cabeza", destaca Martí.

   "Y luchamos por seguir haciendo canciones y discos largos si nos apetece. Contravenimos todas las normas", señala Roca mencionando Algo de verdad, canción a mitad del minutaje en la que reivindican la cercanía en este mundo frenético, tal y como explica Martí: "La inmediatez de las redes sociales ahoga un poco a los grupos y a los discos que tardan años en crecer. Todo el mundo da codazos por obtener atención y eso influye en la forma de consumir la cultura".

   A este respecto, todavía profundiza el vocalista: "Vivimos un momento en el que hemos avanzado tan rápido tecnológicamente en tan poco tiempo que estamos en período de adaptación y hay muchos desajustes. Hay adicciones al móvil... Hay una búsqueda rápida del placer, del like, y vivimos en un mundo impostado, muy de postal, casi una distopía. Si lo pones en contraste con hace veinte años da incluso medio".

   "Lo de Black Mirror no es tan ficción", reflexiona, para después afirmar que "todo el mundo miente, no solo los gobernantes". Y con esta sentencia encuentra otra manera de explica el contenido general del álbum: "Memoria habla de momentos oscuros, que también son parte de la vida. Ahora todo el mundo enseña la foto bonita y guay, la que sale después de treinta selfies. Para nosotros es importante reivindicar que se puede tener una trayectoria larga con un sello que te apoye".

   En semejante habitat emerge La Habitación Roja con una propuesta en parte de otra época, pero no por eso finiquitada, a pesar de que según lamenta Martí, "la gente no tiene tiempo ni paciencia para escuchar un disco entero de doce canciones". "Pero yo siempre tengo la sensación de que nuestra mejor canción está por venir", sentencia.

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