El FC Barcelona celebra su tercera Copa consecutiva

Lionel Messi y Andrés Iniesta en el césped del Calderón celebrando la Copa
REUTERS
Actualizado 28/05/2017 0:46:20 CET

MADRID, 28 May. (EUROPA PRESS) -

El FC Barcelona celebró sobre el césped del Vicente Calderón el título de Copa del Rey conquistado este sábado ante el Deportivo Alavés, en un fondo sur donde se encontraba la afición culé, después de posar en el centro del campo con el trofeo que subieron al palco a recoger Andrés Iniesta y Sergio Busquets de manos del Rey Felipe VI.

El conjunto azulgrana puso el cierre a la temporada del fútbol español alcanzando la 29ª Copa de su historia, la tercera consecutiva y la cuarta en el mítico feudo rojiblanco que vivió esta noche su último partido oficial. Tras el pitido final, los jugadores del Alavés se tiraron al suelo al ver truncado su sueño ante un gigante que no descuidó su reinado.

El noveno y último trofeo de la era de Luis Enrique lo subieron a levantar al palco los capitanes Iniesta y Busquets. Antes, el Alavés se colgó su medalla de finalista, tras un partido decidido por la calidad de Leo Messi antes del descanso. Con el trofeo sobre el césped, los campeones de Copa posaron en un podio en el centro del campo cuando comenzó a resonar con estruendo el himno del Barcelona.

Mientras, la cara amarga del deporte no lo fue tanto, con los jugadores del Alavés arropados por una afición que no abandonó ni una butaca. Tras el himno culé llegó el famoso 'We are the champions' y bajo sus acordes la plantilla azulgrana se fue al fondo sur a agradecer el apoyo a su afición y brindarles la Copa. La celebración sin alardes sin embargo dejó claro que para el Barça una Copa no es como una Liga o una Champions.

No faltaron las familias, mujeres y niños, fotos desde todos los ángulos, con el trofeo pasando por todos, para celebrar un título con el que maquillar una temporada en la que la pasada semana el Real Madrid les destronó en Liga. La afición culé tuvo cánticos para todos, en especial para Messi, Neymar, Iniesta y Piqué, quien vio a su hijo Milan anotando un gol en la mítica portería del Calderón, vitoreado y celebrado por la hinchada.

Ni mucho menos se olvidaron los seguidores del Barça de un Luis Enrique coreado también en los últimos minutos de la final, sus últimos minutos al frente del Barcelona, ni del máximo rival Real Madrid. El técnico asturiano fue de los más sonrientes, poniendo fin a sus tres años en el banquillo azulgrana con el sabor de la victoria.

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