Actualizado 17/09/2016 10:59

"Educación para un planeta sano". Por Sara García de Blas y Valeria Méndez de Vigo, de Entreculturas

“La Tierra Es Nuestra Mejor Escuela”.
DANIELA MORREALE/ENTRECULTURAS

   MADRID, 17 Sep. (Por Sara García de Blas y Valeria Méndez de Vigo. Departamento de Estudios e Incidencia, Entreculturas) -

   "Cuanto más conoces del medio ambiente, más quieres saber, más quieres participar y más quieres comprometerte con su cuidado. Si educamos a las nuevas generaciones en un futuro se podrán erradicar pautas y estilos de vida que degradan el planeta", nos explica Ruth Noemí, una de las guardianas ambientales del Centro La Merced de El Salvador.

LA TIERRA, NUESTRA MEJOR ESCUELA

   La Tierra es nuestra casa, donde nacemos y crecemos, la que nos enseña cómo vivir, cómo relacionarnos con otros seres vivos. La Tierra es nuestra mejor escuela. Sin embargo, nuestra "casa común" está en peligro debido al exceso de explotación al que estamos sometiendo a la naturaleza y que afecta, a su vez, a nuestra propia existencia.

   En Entreculturas hemos querido llamar la atención, en este momento de vuelta al cole, sobre el papel clave de la educación para la sostenibilidad del Planeta lanzando la campaña 'La Tierra es nuestra mejor escuela'. Tal y como señala el informe que acompaña a la campaña, la crisis medioambiental supone un reto a nivel socioeconómico, porque afecta a las personas y comunidades más empobrecidas y pone en tela de juicio el modelo de desarrollo, el modelo económico y el de bienestar; a nivel físico y geográfico, ya que atañe al agotamiento de los recursos y afecta a los límites reales de nuestro planeta y a nivel cultural, porque cuestiona los estilos de vida y de relaciones.

Las emergencias, crisis y deterioro medioambientales obstaculizan o impiden el derecho a la educación, sobre todo de los niños, niñas, jóvenes y población adulta pertenecientes a colectivos más vulnerables. Hoy, más de 75 millones de niñas, niños y jóvenes han visto cómo su educación ha quedado interrumpida o destruida por situaciones de emergencia y crisis prolongadas, muchas de las cuales han sido agravadas por problemas climáticos.

LA ADOPCIÓN DE LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE Y DEL ACUERDO DE PARIS

   2016 ha sido un año decisivo para la puesta en marcha de los compromisos adoptado por los Estados en relación al desarrollo sostenible y cambio climático. En septiembre de 2015, Naciones Unidas aprobó los diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que sitúan la sostenibilidad al mismo nivel que la lucha contra la pobreza y la desigualdad. Además, en diciembre de 2015, París acogió la cumbre del Clima, COP 21, en la que líderes de todo el mundo firmaron un acuerdo contra el calentamiento global en el que se comprometieron, entre otras cosas, a que la temperatura media del planeta no aumente más de dos grados a final de siglo.

EL PAPEL CLAVE DE LA EDUCACIÓN EN LA CONSECUCIÓN DEL DESARROLLO SOSTENIBLE

   Para cumplir los ODS, la educación juega un papel clave (1). La educación ambiental influye de manera positiva en el cuidado del planeta porque contribuye a aumentar la conciencia y la preocupación ambientales, capacita a las personas para que hagan un mejor uso de los recursos de la Tierra y las alienta a reducir los efectos negativos que causan en el medioambiente. También puede promover que la ciudadanía exija a sus gobiernos que protejan el medioambiente y el cumplimiento de los acuerdos internacionales para la consecución del desarrollo sostenible.

   Por otro lado, para las personas y colectivos más vulnerables, la educación puede ser una herramienta para la prevención, la adaptación, y la mitigación en casos de desastres, y mejora la resiliencia de las comunidades y personas ante los efectos de la degradación medioambiental. Conciencia a la población sobre los riesgos que conllevan los desastres naturales y aporta conocimientos que le permiten enfrentarse y adaptarse a estas adversidades.

   Entreculturas desarrolla diferentes proyectos en países de América Latina, de África o en España orientados a educar en el cuidado del medio ambiente. Uno de ellos se desarrolla en el Complejo Educativo Fe y Alegría La Merced, El Salvador, con un programa de educación ambiental -los Guardianes Ambientales- un movimiento formado por niños, niñas y jóvenes, apoyados por profesores, que protegen el medioambiente, impulsan la educación ambiental, generan convivencia entre los miembros del equipo y cultivan la responsabilidad hacia el entorno social y medioambiental. Entre otras actividades, los Guardianes se implican en el mantenimiento de huertos escolares y reciben capacitación como guías turísticos para acompañar a grupos de turistas que visitan su zona.

   Sólo si se realiza un gran esfuerzo conjunto en el que participen los movimientos y organizaciones sociales; los centros educativos, docentes y familias; los medios de comunicación; las empresas y las autoridades políticas, se podrán cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible y los compromisos adoptados en el Acuerdo de Paris. Urge una ciudadanía global articulada que propicie cambios para una mayor armonía con la Naturaleza. En esta vuelta al cole, queremos defender nuestra mejor escuela, ¡La Tierra!

   (1) UNESCO (2014). El desarrollo sostenible comienza por la educación. Francia.

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