Científicos del CSIC en Galicia constatan que el rendimiento en carne del mejillón depende de la climatología

Publicado 26/06/2017 14:39:08CET

Los mejores rendimientos en carne del cultivo de mejillón se obtienen en los años caracterizados por inviernos secos, con una primavera temprana

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

Científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en colaboración con la empresa Proinsa, han realizado un estudio con el objetivo de establecer la influencia de las condiciones climatológicas sobre los rendimientos en carne del mejillón, en el que ésta ha quedado constatada.

Para ello, según informa el CSIC en un comunicado, se ha utilizado un extenso conjunto de datos de los rendimientos en carne procedentes de mejillones cultivados en diferentes zonas de la ría de Ares-Betanzos recogidos entre los años 2001 y 2012 por la empresa Proinsa.

El trabajo modela la variabilidad estacional del rendimiento en carne y analiza su variabilidad interanual en función de las condiciones meteorológicas en el área del estudio, utilizando como variables explicativas la radiación solar, los vientos costeros y la descarga fluvial.

Los resultados obtenidos, publicados en la revista 'Ecological Indicators', demuestran que los mejores rendimientos en carne del cultivo de mejillón se obtienen en los años caracterizados por inviernos secos, con una primavera temprana, seguidos de veranos con vientos del noreste intensos y frecuentes.

El trabajo establece la utilidad de vincular el rendimiento en carne del mejillón con las condiciones meteorológicas para utilizar estas como predictores de la variabilidad estacional e interanual del rendimiento en carne del mejillón.

El estudio se enmarca en el proyecto europeo ClimeFish (H2020), en el que participa el CSIC a través de dos grupos de investigación del Instituto de Investigaciones Marinas (Vigo): Geoquímica Orgánica y Ecofisiología de Bivalvos.

Su cometido concreto es determinar los impactos del cambio climático en el cultivo del mejillón, como prolongación de las investigaciones desarrolladas por el CSIC en colaboración con la empresa Proinsa, a través de contratos de investigación, desde hace más de dos décadas.

"ALTAMENTE SENSIBLES" A CAMBIOS CLIMATOLÓGICOS

Según los científicos, los ecosistemas marinos afectados por el fenómeno de afloramiento, como es el caso de la costa gallega, son "altamente sensibles" a los cambios en las condiciones climatológicas, particularmente a las alteraciones en el régimen de vientos costeros.

En este contexto, se ha planteado un estudio para conocer si dichos cambios climatológicos explican la variabilidad observada en el rendimiento en carne del mejillón y, de explicarla, "en qué sentido".

Para ello, los científicos, que llevan más de dos décadas desarrollando investigaciones en la ría de Ares-Betanzos en el marco de contratos de investigación con la empresa mejillonera Proinsa, analizaron datos del rendimiento en carne del mejillón cultivado en los dos polígonos de cultivo de esta ría entre los años 2001 y 2012 y examinaron la variabilidad interanual de su ciclo estacional en función de las condiciones climatológicas de esos años.

Como conclusión, observaron que los mejores rendimientos en carne se obtuvieron en ciclos de cultivo caracterizados por inviernos secos acompañados de primaveras adelantadas y seguidos de veranos dominados por fuertes vientos del noreste, responsables del afloramiento en esta zona.

MAYORES RENDIMIENTOS COMERCIALES

El estudio también ha puesto de relieve diferencias espaciales, dentro de la ría de Ares-Betanzos, en relación al rendimiento en carne del mejillón, observándose mayores rendimientos en la parte interna que en el segmento central de la misma.

"Estos resultados ponen en valor la utilidad de vincular el rendimiento en carne del mejillón con las condiciones climatológicas de una zona, no solo debido a que el rendimiento en carne sirve para fijar el precio del producto en el mercado, sino por que permite inferir cómo podría afectar el cambio climático a la calidad del cultivo de mejillón", apuntan.

Dado que las proyecciones climáticas para el siglo XXI apuntan a una intensificación del afloramiento, cabe esperar un aumento de la recuperación estival del rendimiento en carne que redundaría, a su vez, en "mayores rendimientos comerciales para el cultivo", avanzan los científicos.

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