Unos 3.500 civiles abandonan Ghuta Oriental desde Duma

Un autobús con niños saliendo de Duma, en Ghuta Oriental
REUTERS / BASSAM KHABIEH
Publicado 22/03/2018 11:05:34CET

BEIRUT, 22 Mar. (Reuters/EP) -

Unos 3.500 civiles sirios han abandonado desde última hora del miércoles la localidad de Duma, en el enclave de Ghuta Oriental, en la periferia de Damasco, según ha informado el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.

Unos 1.500 civiles han salido de esta localidad de Ghuta Oriental a primera hora de este jueves y unos 2.000 se fueron a última del miércoles, ha explicado la organización con sede en Londres y con una amplia red de activistas en territorio sirio.

Una cámara web de la página oficial del Ministerio de Defensa ruso ha mostrado lo que presenta como imágenes en directo del paso de Al Wafideen, que conecta Duma, en Ghuta Oriental, con las zonas de fuera del enclave que están bajo control de las fuerzas del régimen sirio.

Durante varios minutos, las imágenes de la cámara web han mostrado a decenas de personas en pequeños grupos llegando a una esquina y caminando frente a soldados del Ejército sirio para salir de Ghuta Oriental.

Algunas de las personas llevan a hombros sus pertenencias y otras trasladan a sus niños con carritos o en sus brazos. En una parte de las imágenes se ve a un hombre con una camiseta de la Media Luna Roja siria.

Duma es la localidad más poblada de la zona de Ghuta Oriental y durante más de una semana ha estado completamente rodeada por el Gobierno. El grupo rebelde Yaish al Islam mantiene el control de la localidad y ha dicho que no está dispuesto a renunciar a combatir, tras la ofensiva que mantienen las fuerzas del régimen sirio desde hace un mes en Ghuta Oriental y que les ha permitido hacerse con el 70 por ciento de este enclave.

Sin embargo, el Observatorio ha dicho que las personas que se van de Duma lo hacen en virtud de un acuerdo alcanzado entre el grupo rebelde sirio y Rusia, el principal aliado del régimen que preside Bashar al Assad.

Tanto el Gobierno sirio como el Ejecutivo de Rusia han acusado a los rebeldes de estar impidiendo la salida de civiles de Ghuta Oriental. El régimen de Al Assad mantiene que su ofensiva, que según el Observatorio ha acabado con la vida de más de 1.500 personas hasta la fecha, es necesaria para poner fin al dominio islamista en Ghuta.

El miércoles, el grupo rebelde Ahrar al Sham, que controla Harasta, otra localidad asediada de Ghuta Oriental, aceptó entregar esta zona a cambio de que se permitiera a sus milicianos un paso seguro hasta la provincia de Idlib, en el noroeste de Siria, según explicaron fuentes opositoras.

Para el régimen de Al Assad, la toma de Ghuta Oriental supondría una importante victoria ya que representaría el mayor varapalo para los grupos rebeldes desde que perdieron su bastión en Alepo en 2016. El domingo, el presidente sirio, Bashar al Assad, se exhibió conduciendo su coche hasta las tomas capturadas en Ghuta Oriental, en un gesto interpretado como una muestra de que está seguro de la victoria de sus fuerzas en la guerra.