Los activistas denuncian la prohibición del Gobierno burundés de acudir a la escuela a las niñas embarazadas

Campamento de refugiados
UNICEF - Archivo
Publicado 08/07/2018 10:24:47CET

NAIROBI, 8 Jul. (Fundación Thomson Reuters/EP) -

Grupos por los Derechos Humanos han denunciado esta semana que la prohibición emitida por el Gobierno de Burundi, que impide acudir a la escuela a las niñas embarazadas y los futuros padres adolescentes no solo constituye una violación del derecho de los niños a la educación, sino que también discrimina injustamente a las niñas.

La ordenanza emitida la semana pasada por el Ministerio de Educación del país africano expulsa del sistema de educación a los jóvenes y se les dirige a cursos de formación profesional, lo que les niega toda posibilidad de obtener una educación superior.

Para los activistas, esta prohibición tendrá un impacto devastador en su educación en un país donde el 11 por ciento de las niñas de 15 a 19 años son sexualmente activas, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

"Esta prohibición afecta desproporcionadamente a las niñas y está sesgada hacia un abuso de los derechos de las niñas a la educación", ha declarado Naitore Nyamu-Mathenge, abogada del grupo de campaña Equality Now. "¿Cómo piensa demostrar este gobierno que Niño A ha embarazado a la niña B? ¿Qué hay de los casos en que los perpetradores son maestros, adultos en la comunidad? ¿Les va a perseguir también el gobierno?", ha lamentado.

Un funcionario del gobierno confirmó la prohibición, pero también ha precisado a la Fundación Thomson Reuters, bajo condición del anonimato, que ve improbable que se cumpla. "Creo que esta decisión no se implementará ya que contradice otros programas que promueven la educación para todos y están respaldados por el gobierno y sus socios", según esta fuente.

Según la ONU, el 40 por ciento de las víctimas de violencia física o sexual en Burundi son adolescentes. Alrededor del 7 por ciento de las niñas de entre 15 y 19 años han tenido al menos un hijo, y una de cada cinco mujeres se casa con menos de 18 años.

La ONG Human Rights Watch (HRW) ha denunciado que decenas de miles de niñas en África son condenadas al ostracismo o avergonzadas por quedar embarazadas cada año, a pesar de que la mayoría no tiene educación sexual, y en muchos casos no han dado su consentimiento y son violadas.

Sin embargo, algunos países como Tanzania, Sierra Leona y Guinea Ecuatorial han sido expulsados de la escuela en un intento por desalentar a los adolescentes de ser sexualmente activos.

Otros países como Marruecos y Sudán, por ejemplo, aplican leyes morales que les permiten acusar criminalmente a las adolescentes de adulterio, indecencia o sexo extramatrimonial.

"Cada año, miles de niñas quedan embarazadas en el momento en que deberían aprender historia, álgebra y habilidades para la vida", según un informe de HRW el mes pasado. "Todas las niñas tienen derecho a la educación independientemente de su embarazo, estado civil o estado de maternidad".