Fragmentación, inseguridad e indolencia: los factores que dejan la crisis del Golfo "sin final a la vista"

Guardaespaldas del líder separatista del sur de Yemen en Adén
REUTERS / FAWAZ SALMAN
Publicado 22/02/2018 15:20:51CET

Expertos trazan un panorama regional dominado por el enfrentamiento entre Irán y Arabia Saudí y la incapacidad de consenso entre los mediadores internacionales

MADRID, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -

La región del Golfo atraviesa una gravísima crisis. La descomposición estatal provocada por la Primavera Árabe, la eliminación de las estructuras de seguridad, el agravamiento del enfrentamiento entre las dos superpotencias de la región, Irán y Arabia Saudí, y la desconfianza reinante entre la Unión Europea, Estados Unidos, Rusia y Turquía como mediadores han provocado un conflicto sin salida ni "final a la vista", han comentado este jueves en Madrid expertos internacionales.

En el encuentro, organizado por el Real Instituto Elcano y la Fundación Botín, el director del Brookings Doha Center, Tarik Yousef, ha descrito la ola de revoluciones populares en los países árabe que comenzaron a finales de 2010 como el punto de partida de un enfrentamiento que pervive hasta nuestros días.

"Una pugna", ha precisado Yousef, "que enfrenta a las fuerzas defensoras del tradicional statu quo contra las que proponen el desmantelamiento de los acuerdos domésticos" que servían hasta entonces de pegamento para la región.

El experto de Brookings lo describe como un "efecto cascada" que, en sus primeros años, se nutrió ampliamente de la recesión económica internacional, un fenómeno que limitó la libertad inmediata de maniobra de los países afectados, sus aliados internacionales, y que provocó finalmente "que fructificaran las condiciones necesarias" para retroalimentar el caos actual.

EL CONSEJO DE COOPERACIÓN DEL GOLFO ESTÁ "ACABADO"

La crisis, hoy en día y en opinión de otro de los intervinientes, el investigador principal del Real Insitituto Elcano Haizam Amirah Fernández, estableció por su parte un rasgo distintivo de la crisis actual: la volatilidad provocada por la ausencia de estructuras de poder regionales. "Ahora mismo", ha estimado Fernández, "hay demasiados actores en rumbo de colisión por motivos de política interna".

Fernández lamenta la "pérdida de confianza" que ha ocurrido en el que hasta ahora era el organismo mediador más próximo: el Consejo de Cooperación del Golfo. El principio del fin sucedió en junio de 2017, con la ruptura de relaciones entre Arabia Saudí y Qatar, país al que se le acusó de financiar el terrorismo internacional, y el golpe de gracia ocurrió en diciembre de ese mismo año, con la declaración de la alianza bilateral entre Arabia Saudí y Emiratos sin contar con la unanimidad de una organización que, en opinión de Yousef, "está acabado".

"Esta ruptura de confianza se percibe ahora incluso entre aquellos países de la región que parecían llevarse bien. Aunque estuvieran enfrentados en algunos aspectos, sus críticas siempre tenían carácter privado. Ahora los conflictos, algo que tiene un matiz particularmente en la cultura árabe, son públicos y personalizados", ha declarado Fernández.

El enfrentamiento entre Arabia Saudí e Irán atraviesa ahora mismo un momento de transición a la espera de que el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, se consolide finalmente en el poder. Yousef, sin embargo, no es optimista a corto plazo. "No se cuál de las dos políticas es más disruptiva. Ninguna persigue activamente la estabilidad", ha lamentado el experto.

La periodista del diario 'El País' y corresponsal en la región desde hace décadas, Ángeles Espinosa, ha coincidido con sus compañeros de coloquio en que se trata, ahora mismo, de una lucha de influencias, donde Riad busca recuperar la ambición perdida en la figura de su futuro líder a sabiendas de que "a Irán le han hecho el trabajo sucio durante los últimos años, con el derrocamiento de Sadam Husein, sin ir más lejos", en referencia a la caída y ejecución del dictador iraquí, y enemigo declarado de la república islámica.

LA UE, EN SOLITARIO

De comentar la faceta europea del conflicto se ha encargado la investigadora senior del German Marshall Fund Kristian Kausch. "La verdad es que Bruselas no lo tiene fácil", ha lamentado la experta, quien ha responsabilizado de buena parte de la situación a la "volatilidad actual de la Casa Blanca" que lidera el presidente Donald Trump.

"Se trata de uno de los principales disruptores", ha explicado Kausch. Recientes decisiones de Washington como reconocer a Jerusalén como capital de Israel o deslegitimar el acuerdo nuclear con Irán, han contribuido a polarizar el conflicto entre las dos mencionadas superpotencias.

"Lo único que está consiguiendo es dilatar todavía más el hueco existente entre EEUU y la UE", ha lamentado la especialista. "Estados Unidos ha elegido apostar por el eje saudí-israelí. La Unión Europea ha apostado por el diálogo, y eso ha puesto a Bruselas en una situación difícil", ha añadido.

Tal es la preocupación en Bruselas sobre la posible restauración de las sanciones norteamericanas a Irán -- suspendidas precisamente gracias al histórico acuerdo nuclear alcanzado entre Teherán y la comunidad internacional en 2015 --, que "desde la UE se están preparando medidas de protección para las compañías europeas que negocian con Irán", en el caso de que Trump se abstenga de dar una moratoria a la anulación de las restricciones, que expira el 12 de mayo, ha explicado.