Los grupos islamistas en África, menos mortíferos pero más violentos en 2017

Atentado en Mogadiscio
REUTERS / FEISAL OMAR 
Actualizado 10/02/2018 9:54:08 CET

Al Shabaab es el grupo que más muertos ha provocado, con 4.500, seguido por Boko Haram, con 3.300

MADRID, 10 Feb. (EUROPA PRESS) -

El número de atentados y de ataques violentos atribuidos a los grupos islamistas activos en África aumento en 2017, pero no ocurrió lo mismo con el número de sus víctimas, que cayó por segundo año consecutivo tras el récord alcanzado en 2015, según se desprende del recuento realizado por el Africa Center for Strategic Studies (ACSS).

El grupo terrorista Al Shabaab, vinculado a Al Qaeda y activo fundamentalmente en Somalia, sigue siendo el más mortífero, seguido por Boko Haram, activo en la cuenta del lago Chad. En total, según el estudio, en 2017 hubo 2.769 acontecimientos violentos vinculados a grupos islamistas, frente a los 2.317 de 2016.

En ellos, perdieron la vida 10.376 personas, lo cual supone un retroceso considerable frente a las 18.728 contabilizadas en 2015, el peor año hasta la fecha. Según el 'think-tank', la caída en la cifra es debida a que los ataques perpetrados por Boko Haram y Estado Islámico dejaron menos víctimas mortales que en 2016.

En concreto, el grupo que lidera Abubakar Shekau mató el año pasado a 3.329 personas, una ligera caída con respecto a las 3.484 de un año antes, mientras que Estado Islámico se cobró la vida de 1.687 personas, frente a las 2.537 de 2016.

Sin embargo, es Al Shabaab el grupo terrorista que se lleva el título de más sanguinario en 2017. El grupo somalí, que contaría con entre 7.000 y 9.000 combatientes, perpetró el triple de ataques que el segundo en la lista, Boko Haram. Así, según el ACSS, llevó a cabo 1.593 ataques frente a los 500 del grupo nigeriano. En dichos ataques murieron 4.557 personas, lo cual supone casi el 44 por ciento del total de víctimas contabilizadas en el continente.

En cuanto a Boko Haram, pese a que las autoridades nigerianas prácticamente le dan por derrotado, el grupo islamista ha demostrado que sigue activo, como lo demuestran los 500 ataques cometidos, casi un centenar más que los 417 registrados en 2016. No obstante, el número de víctimas mortales ha seguido cayendo y está lejos de las 11.519 que mató en 2015, su punto álgido.

AL QAEDA Y SUS FILIALES

Según el informe del Africa Center for Strategic Studies, Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y sus filiales en el Sahel también han estado más activas en los últimos doce meses que el año anterior. Así, el número de actos violentos relacionados con estos grupos se ha duplicado, pasando de 76 en 2016 a 157 en 2017. Como resultado de ello, el número de víctimas mortales también prácticamente se ha duplicado, de 223 a 391 el año pasado.

El grueso de esta actividad terrorista, con 107 actos violentos y 253 muertos, estuvo vinculado a la nueva alianza yihadista, Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), conformada en marzo de 2017 por AQMI, Ansar Dine, Frente para la Liberación de Macina y Al Murabitún, las principales organizaciones presentes en la zona y que operan principalmente en Malí, aunque están extendiendo su actividad a Burkina Faso y Níger.

En Egipto, la filial de Estado Islámico en la provincia del Sinaí ha sido la que ha acaparado la actividad yihadista. En este caso, el número de actos violentos que se atribuyen a este grupo pasó de 96 en 2016 a 278 en 2017. Este aumento se vio traducido en 1.195 muertos, frente a los 523 de un año antes.

Según el estudio, como prueba de la creciente complejidad del escenario en el país, Estado Islámico ha llevado a cabo ataques más allá de su terreno natural, el Sinaí, en el centro de Egipto. Además, resalta el documento, el grupo Al Murabitún, creado por un antiguo oficial de las fuerzas especiales egipcias en 2015, ha perpetrado ataques contra las fuerzas de seguridad egipcias desde Libia.

Por último, el mayor declive en lo que a actividad se refiere entre todos los grupos islamistas presentes en África lo registró Estado Islámico en Libia, donde sus actos violentos se redujeron durante el año a 43, frente a los 319 de 2016. Además, resalta el 'think-tank', un número significativo de los 239 muertos en sus acciones eran miembros del grupo terrorista. Esta tendencia se repite en las vecinas Argelia y Túnez, donde Estado Islámico sigue tratando de asentarse por ahora sin mucho éxito.