El observatorio policial francés avala el despliegue de seguridad en Niza

Camión utilizado por Bouhlel para atropellar a cientos de personas en Niza
ERIC GAILLARD/REUTERS
Actualizado 27/07/2016 18:43:13 CET

PARÍS, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Inspección General de la Policía Nacional (IGPN) de Francia ha defendido el despliegue de las fuerzas de seguridad la noche del 14 de julio, cuando un terrorista arrolló con su vehículo a cientos de personas, y ha subrayado que no estaba "infradimensionado".

El terrorista Mohamed Lahouaiej Bouhlel irrumpió con un camión en el Paseo de los Ingleses de Niza en plenas celebraciones de la fiesta nacional y mató a 84 personas. Otras 200 resultaron heridas, en un suceso que ha sido examinado desde todos los puntos de vista.

"Para un evento que no era excepcional, y sin conocimiento de amenazas particulares, las fuerzas del orden no estaban infradimensionadas", ha explicado la directora del IGPN, Marie-France Monéger-Guyomarc'h, al justificar la implicación de 64 policías nacionales, 42 locales y nueve agentes de vigilancia.

Moneger-Guyomarc'h ha zanjado la polémica en torno a la información dada por el Ministerio del Interior sobre el tamaño del operativo y el posicionamiento de los equipos y ha asegurado que todo se ha hecho con "transparencia", según la cadena BFM TV. "Nadie ha mentido", ha remachado.

El IGPN ha constatado en su informe, no obstante, que en las reuniones preparatorias no se tuvo en cuenta un posible atropello masivo como amenaza, sino que se atendió a un posible ataque "clásico" cometido por individuos armados o con artefactos explosivos.

CRÍTICAS

La oposición conservadora ha criticado durante las últimas dos semanas al ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, por supuestos fallos en materia de seguridad, mientras que las autoridades locales han denunciado presiones del Gobierno central para dar una versión distinta a la real.

Cazeneuve ha rechazado todas estas acusaciones y ha devuelto los reproches a la oposición, a la que ha recriminado que intenta aprovechar una matanza como la de Niza para sacar rédito político.