La ONU llama a respetar la libertad de expresión en Sudán del Sur en pro de la reconciliación

Salva Kiir en una ceremonia militar
REUTERS / JOK SOLOMUN
Publicado 22/02/2018 17:04:54CET

MADRID, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -

La ONU ha defendido este jueves la necesidad de respetar la libertad de expresión en Sudán del Sur de todos los ciudadanos, independientemente de su etnia o afiliación política, para que el país pueda lograr una reconciliación genuina y una paz duradera tras más de cuatro años de conflicto.

La Misión de la ONU en el país (UNMISS) y la Oficina de Derechos Humanos de la ONU han denunciado en un informe conjunto que las restricciones indebidas que se están imponiendo a la libertad de expresión están teniendo un "efecto espeluznante" y "reduciendo aún más el espacio para el debate y la disensión" en el país, mientras la incitación al odio sigue provocando desconfianza, miedo y violencia entre la población.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Raad al Hussein, ha denunciado las "violaciones generalizadas de los Derechos Humanos" por todas la partes y ha subrayado que a los ciudadanos "se les ha denegado el derecho a la vida, el derecho a la justicia y el derecho a la libertad de opinión y expresión, derechos que no son lujos sino esenciales para traer la paz y el desarrollo".

El informe sostiene que la sociedad civil, los periodistas y los medios deben ser capaces de funcionar con libertad sin censura, acoso o amenazas.

"Es vital que las voces de todas las personas de Sudán del Sur sean escuchadas para que se pueda alcanzar una paz genuina, inclusiva y duradera", ha sostenido por su parte el jefe de la UNMISS, David Shearer. "Todas las partes en el conflicto deben respetar el derecho de las personas a la libertad de expresión independientemente de su etnia, creencia o punto de vista político", ha incidido.

En el documento, se identifican 60 incidentes verificados que violan el legítimo ejercicio del derecho a la libertad de expresión de 102 personas, entre ellas 17 mujeres, entre julio de 2016 y diciembre de 2017. Entre ellos, figuran el asesinato de dos personas, el arresto y detención arbitraria de otras 58 y el despido de 16 de sus empleos, además del cierre o suspensión de tres diarios.

Según precisa el comunicado de la ONU, los afectados eran vistos como críticos con el Gobierno de Salva Kiir, se consideraba que perjudicaban la reputación del país o por tratar temas que se consideraban sensibles.

Las violaciones solo han podido constatarse en las zonas bajo control gubernamental, por los problemas de acceso a las zonas bajo control de los rebeldes. Dos terceras partes de los abusos fueron cometidos por las fuerzas de seguridad, incluidos los servicios de Inteligencia.

Muchas de las víctimas han contado a la ONU que no han presentado denuncias por temor a represalias y por la falta de confianza en las instituciones, incluidas las fuerzas del orden y el sistema judicial.