Los socios del Gobierno socialista portugués arremeten contra António Costa por el robo de material militar

 

Los socios del Gobierno socialista portugués arremeten contra António Costa por el robo de material militar

Antonio Costa
REUTERS
Publicado 03/07/2017 12:28:12CET

LISBOA, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Bloque de Izquierda (BE) y el Partido Comunista de Portugal (PCP) han responsabilizado al Gobierno socialista del primer ministro, António Costa, del robo de material militar detectado el pasado miércoles en el Polvorín Nacional de Tancos, en el centro de Portugal.

Ambas formaciones han vinculado directamente este incidente y también el fatal incendio de Pedrógão Grande --que causó 64 muertos-- con los recortes impuestos para lograr los objetivos de déficit dictados desde Bruselas.

La coordinadora del Bloque de Izquierda, Catarina Martins, ha denunciado que los recortes han provocado que el Estado "falle en tareas fundamentales". "Podemos mirar al Gobierno PSD/CDS (anterior) y cómo recortó irresponsablemente el Estado, pero también tenemos que pensar en el actual Gobierno socialista que hace más de un año y medio aprobó unos presupuestos del Estado que deberían haber dado respuesta a estas necesidades de servicios públicos", ha argumentado.

En concreto, Martins ha apuntado a los 1.600 millones de euros que se emplearon en "reducir el déficit aún más de lo que estaba previsto". Tancos es el último ejemplo de la "falla en las tareas fundamentales del Estado".

Para el secretario general del PCP, Jerónimo de Sousa, la responsabilidad es directamente del primer ministro Costa. "Consideramos que existe una responsabilidad clara del Gobierno, por parte de los sucesivos gobiernos que han recortado hasta el hueso el presupuesto militar tanto en el plano de personal como en el de los derechos de los militares", ha destacado.

De Sousa considera que se ha olvidado que "al aceptar las imposiciones de la Unión Europea de recortes y más recortes, de reducciones y más reducciones, ponen en cuestión incluso lo más fundamental de nuestras Fuerzas Armadas, garantes de nuestra independencia y soberanía".

Así, el líder comunista considera que el incidente debe tener consecuencias. "Estamos ante una situación muy grave que exige esmero y que haya consecuencias de lo ocurrido. No se trata de un incidente, sino de un delito y creo que es fundamental que se depuren responsabilidades tanto en el plano institucional como en el plano político", ha señalado.

"Si esto no se resuelve con la dimisión del ministro, muy bien. Pienso que de cualquier forma la responsabilidad política principal es del primer ministro", ha apostillado.

ROBADOS LANZAGRANADAS, DETONADORES, EXPLOSIVOS Y MUNICIÓN

El robo, detectado el pasado miércoles, supone la sustracción de munición de 9 milímetros, granadas de mano, varios lanzagranadas anticarro, granadas de gas lacrimógeno, explosivos y material de zapadores tales como cable y detonadores, ha explicado el Ejército.

Según la emisora Rádio Renascença, han sido robados 44 lanzagranadas, 120 granadas y 1.500 balas. En consecuencia, informan medios lusos, la Embajada estadounidense en Lisboa ha elevado el nivel de alerta al menos hasta el próximo 4 de Julio, fiesta nacional norteamericana.

Además, el Ejército ha confirmado que el sistema de vigilancia en "la zona donde estaban los materiales más relevantes, se encontraba inoperativa" y ha anunciado un refuerzo de las medidas de seguridad en todos los arsenales militares. Cinco comandantes de otras tantas unidades han sidos suspendidos para evitar que interfieran en la investigación.

Este domingo se ha sabido que una empresa privada, Corifa, estuvo trabajando hasta el mes pasado en el vallado de los polvorines de Tancos, según informa el periódico 'Diário de Notícias' citando fuentes militares. La contratación se realizó a través de concurso público del 30 de noviembre de 2016 y por un valor de 112.316,42 euros para la "reconstrucción de la valla perimetral exterior en el poniente de los polvorines nacionales de Tancos".

Fuentes políticas consultadas por 'DN' aseguran que esta concesión de una obra a una empresa privada fue vista dentro del Ejército como "una violación de la seguridad".

La investigación se centra en la posibilidad de que este material haya sido robado para ser utilizado con fines terroristas. "La pista del terrorismo es la más creíble", ha apuntado el general Raul Cunha en declaraciones al diario portugués 'Público'.

Cunha, en la reserva tras seis misiones internacionales, argumenta esta tesis en el tipo de material robado y cree que se trata de un robo "por encargo". "Ha sido pensado hasta el último detalle, estudiado concienzudamente y ejecutado por alguien que sabía lo que buscaba", ha señalado.

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