Trump planea rebajar las restricciones para la exportación de drones armados

Vehículo aéreo no tripulado ('drone') de Estados Unidos
HANNIBAL HANSCHKE/REUTERS - Archivo
Publicado 20/03/2018 15:26:22CET

La reforma que prepara persigue aumentar las ventas de drones armados de corto alcance y los de vigilancia

WASHINGTON, 20 Mar. (Reuters/EP) -

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planea rebajar las restricciones vigentes para la exportación vehículos aéreos no tripulados (UAV) armados, según han explicado a Reuters varias personas conocedoras de los planes del mandatario.

La rebaja de las restricciones formaría parte de una nueva política en materia de vehículos militares no tripulados que Trump tendría previsto aprobar en marzo, como la primera fase de una modificiación más amplia de la normativa que regula las exportaciones de armas.

Las empresas estadounidenses fabricantes de drones, que cada vez afrontan más competencia de rivales chinos e israelíes que tienen menos restricciones para exportar, han estado presionando al Gobierno para que cambie la normativa.

La previsión es que la Casa Blanca explique esta rebaja de restricciones para la exportación de drones armados como parte de la iniciativa de Trump 'Buy American', destinada a impulsar el empleo y a reducir el déficit comercial de Estados Unidos.

Los grupos defensores de los Derechos Humanos y de control de armamento han alertado de que una rebaja de las restricciones de exportación de drones puede alentar la violencia y la inestabilidad en Oriente Próximo y en el sureste asiático.

El anuncio de una nueva política en materia de exportación de drones permanece estancado desde hace meses por las deliberaciones dentro del Gobierno estadounidense sobre el alcance de la retirada de restricciones para los vehículos aéreos no tripulados.

El retraso en la aprobación de la nueva normativa de exportación llevó al secretario de Defensa estadounidense, Jim Mattis, a escribir al consejero de Seguridad Nacional, el general H.R. McMaster, para presionarle con el objetivo de que se acelerara la tramitación de esta iniciativa para que las empresas estadounidenses no se vean perjudicadas en concursos en otros países, según ha contado un responsable industrial y dos altos cargos estadounidenses.

Uno de los puntos principales de la nueva política será rebajar las restricciones para la venta de los drones armados de menor tamaño, que llevan menos misiles y que pueden volar distancias menores que las de modelos de gran capacidad como el icónico Predator, según las mismas fuentes. También se prevé que se retiren obstáculos para la exportación de drones de vigilancia de todos los tamaños.

LAS RESTRICCIONES PARA LOS GRANDES DRONES SE MANTENDRÁN

Trump, sin embargo, no llegará hasta el punto de permitir la venta sin restricciones de los drones armados más letales, lo que supondría superar la política que mantiene desde hace años por la que solo vende los grandes drones armados a un puñado de países de confianza. El empleo de drones con misiles ha cambiado el desarrollo de los conflictos, con los modelos estadounidenses como los más solicitados en el mercado internacional.

Los asesores de Trump se centraron en un primer momento en el modo de impulsar las ventas y exportaciones de los drones de vigilancia pero, tras más de un año de revisión, han preparado un plan destinado a permitir más ventas de UAV armados en el extranjero.

Las fuentes consultadas por Reuters han indicado que la lista de países compradores que recibirán un trato preferente para facilitarles la compra de drones armados incluirá a más miembros de la OTAN, a Arabia Saudí y a países del Golfo Pérsico, además de otras naciones amigas como Japón y Corea del Sur.

También es probable que el cambio de normativa favorezca a otros países socios de Estados Unidos como India, Singapur y Australia y a los 35 signatarios del Régimen de Control de Tecnología de Misiles (MTCR), un acuerdo internacional que fija las reglas para exportar misiles y tecnología relacionada. En los últimos años, Reino Unido e Italia han sido los únicos países que han podido comprar drones armados de Estados Unidos.

"No están descartando en todo el mundo", ha explicado a Reuters un responsable gubernamental estadounidense. "¿Por qué nuestros competidores venden a nuestros propios aliados los equipos que están clamando por comprarnos?. Esta política está destinada a cambiar eso", ha indicado.

Un responsable del Gobierno estadounidense ha explicado que el objetivo del Ejecutivo con este cambio de la normativa es "minimizar" los obstáculos "burocráticos y administrativos que afronta la competitividad estadounidense en los mercados aeroespaciales globales".

El responsable gubernamental ha recalcado que las ventas de drones armados seguirán realizándose de acuerdo con la legislación estadounidenses y que los compradores tendrán que cumplir los estándares internacionales.

Dos potenciales beneficiarios de la retirada de restricciones para la exportación de UAV armados, las empresas Textron y Kratos, venden en la actualidad a nivel internacional drones armados de tamaño pequeño, aunque las restricciones estadounidenses han afectado a sus ventas.

Fuentes del sector industrial han señalado que otras empresas están estudiando ampliar sus líneas de productos. La retirada de restricciones también ayudaría a grandes productores estadounidenses como Boeing, Northrop Grumman, General Atomics y Lockheed Martin, según dos responsables empresariales.

Los pequeños drones armados que se verían beneficiados por la retirada de restricciones en la exportación tienen un precio mucho menor que los grandes modelos tipo Predator y Reaper, ambos desarrollados por General Atomics y con un coste de cerca de 17 millones de dólares por unidad (unos 13,8 millones de euros).

Aunque los drones armados pequeños tienen menos capacidad destructiva que los grandes modelos, pueden destruir vehículos, estructuras pequeñas y posiciones armadas.

Los responsables gubernamentales estadounidenses consultados por Reuters han señalado que una política más favorable a la exportación no solo ayudará a cumplir la promesa electoral de Trump de impulsar el sector industrial estadounidense.