Al menos seis militares jordanos muertos en el atentado cerca de un campo de refugiados sirios

Actualizado 21/06/2016 12:21:15 CET

AMÁN, 21 Jun. (Reuters/EP) -

Al menos seis guardias de Fronteras jordanos han muerto este martes como consecuencia de un atentado con coche bomba perpetrado cerca de un campo de refugiados sirios en una zona de Jordania en la que convergen las fronteras con Siria e Irak, han informado fuentes de los servicios de seguridad.

El vehículo cargado de explosivos ha estallado a pocos metros de distancia de un campo de refugiados sirios situado en una zona oriental de Jordania, según ha explicado el Ejército en un comunicado.

El Ejército ha dicho que varios vehículos más utilizados en el ataque han quedado destruidos y que otras catorce personas han resultado heridas en el ataque, que ha tenido lugar a las 5.30 hora local.

El ataque de este martes es el primero de este tipo que sufre Jordania desde que comenzó la guerra en la vecina Siria en 2011. El atentado se ha registrado después del ataque que el 6 de junio acabó con la vida de cinco personas en una oficina de las fuerzas de seguridad cerca de Amán.

Jordania ha permanecido estable a pesar de las primaveras árabes que sí se han notado en otros países de la región desde 2011 y no se ha visto afectada por la expansión del grupo terrorista Estado Islámico en Irak y en Siria.

El país es uno de los más firmes aliados de Estados Unidos y está participando en su campaña militar contra los milicianos de Estados Islámico en Siria. Jordania ha mantenido un estricto control de su frontera con Siria desde que comenzó el conflicto.

El paso fronterizo de Rakban, el lugar en el que se ha registrado el atentado este martes, es una zona militar alejada de zonas habitadas y que incluye un estrecho asfaltado ideado para combatir el contrabando. El resto de la frontera está fuertemente protegido por patrullas y vehículos aéreos no tripulados.

50.000 SIRIOS ATRAPADOS EN RAKBAN

Esta zona es la única por la que Jordania sigue recibiendo a refugiados sirios, de los cuales unos 50.000 están atrapados en el campo de refugiados de Rakban, emplazado en tierra de nadie a unos 330 kilómetros al noreste de Amán.

La población asentada en este campo ha crecido de varios miles de personas que tenía en 2015 hasta más de 50.000 que tiene en la actualidad como consecuencia del aumento de los combates en Siria, según trabajadores humanitarios.

Jordania ha sido uno de los principales beneficiarios de ayuda humanitaria por sus esfuerzos para acoger refugiados pero varias agencias humanitarias han advertido de la difícil situación que se vive en el campo de Rakban.

Los grupos de refugiados que llegaron en épocas anteriores lograron cruzar unos cientos de metros para poder entrar hasta Jordania. Las autoridades jordanas cerraron los puestos fronterizos en 2013.

En 2015, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados aseguró que Jordania debería aceptar nuevos grupos de refugiados, toda vez que los bombardeos rusos en Siria han hecho aumentar el número de desplazados, y trasladarlos a campos más cercanos a Amán.

Jordania, que ya ha aceptado a más de 600.000 refugiados sirios registrados con Naciones Unidas, se resiste a albergar más desplazados. Las autoridades argumentan que podría haber milicianos de Estado Islámico infiltrados entre los refugiados porque los nuevos desplazados proceden de zonas que estaban bajo control de este grupo terrorista, por lo que solo ha aceptado a algunos grupos de refugiados, en su mayoría mujeres y niños, en los últimos meses.

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