Cruz Roja atiende a cerca de 3.000 personas mayores en situación de soledad en la Comunidad de Madrid

Imagen de recurso de las manos de una persona mayor
PIXABAY
Publicado 22/02/2018 10:36:15CET

MADRID, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -

Cruz Roja atiende a cerca de 3.000 personas mayores en situación de soledad en la Comunidad de Madrid durante 2017 a través del proyecto 'Enrédate' y un 76,8 por ciento eran mujeres.

Además, según informa la organización en un comunicado, el 26 por ciento de las personas atendidas viven solas y la mitad de los beneficiarios supera los 80 años.

Por otro lado, la organización atiende en la región a más de 15.000 personas mayores, a través de diferentes proyectos encaminados a paliar la soledad, prevenir el maltrato, el abuso o la negligencia, fomentar el envejecimiento activo o favorecer su autonomía para permanecer en su entorno habitual.

Cruz Roja sostiene que varios factores provocan situaciones de soledad, siendo la "violencia de género" es uno de ellos. También, la edad aumenta la posibilidad de vivir en soledad.

A su vez, se ha observado en los últimos años un incremento de los hogares unipersonales en personas de 65 y más años, aunque las proporciones son más bajas que en otros países europeos. En España, la proporción de mujeres mayores que vive en soledad supera a la de hombres (2015: cerca del 29 por ciento frente a 14 por ciento).

"La soledad, es, por tanto, una problemática común entre los colectivos atendidos por la organización, que manifiestan dificultades en sus relaciones sociales y experimentan en una u otra forma situaciones de soledad", recalca Cruz Roja.

Para corregir esta situación, puso en marcha el proyecto 'Red Social para la Personas mayores: Enrédate', cuyo objetivo es "reducir la soledad y el aislamiento involuntario de las personas mayores de 65 años que no disponen de una red social acorde a sus necesidades".

Este proyecto se basa en varios aspectos como el despliegue de actividades de información destinadas a la adquisición de aquellos conocimientos técnicos necesarios para reducir la soledad y el aislamiento.

A ello se une la entrega y préstamo de aquellos recursos materiales (necesarios para reducir el aislamiento y el sentimiento de soledad, concretamente entrega de productos tecnológicos, fundamentalmente tablets) y económicos para reducir las vulnerabilidades relacionadas con la soledad; y actividades formativas para la adquisición de competencias personales que fomenten la participación de la persona en la mejora de su propio problema y fortalezca su red social.

En el marco de este proyecto se hace uso de las nuevas tecnologías con las que las personas pueden estar en contacto con sus familiares y hacer nuevas amistades entre participantes del proyecto.