El TS confirma 11 años de prisión para un hombre que mató a otro con una barra de hierro en una nave abandonada

 
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El TS confirma 11 años de prisión para un hombre que mató a otro con una barra de hierro en una nave abandonada

Imagen del lugar del suceso
EUROPA PRESS
Publicado 25/10/2016 16:11:28CET

GETAFE, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Supremo ha confirmado la sentencia de 11 años de prisión a un hombre que mató con una barra de hierro a otro en 2014 en una nave abandonada de la avenida de la Libertad de Getafe, que fue un concesionario de coches situado entre el hospital y el parque de la Alhóndiga.

De esta forma, queda ratificada la sentencia de la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, del pasado 8 de marzo, que recogía que "en un momento próximo a las 21 horas del día 25 de abril de 2014, el acusado, cuando se encontraba en una nave abandonaba de la avenida de la Libertad, golpeó repetidamente a la víctima en la cabeza con una barra de hierro con intención de causarle la muerte, provocando la destrucción masiva de su cerebro".

Por ello, se le condenó como autor de un delito de homicidio, no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad penal, a la pena de 11 años de prisión y a indemnizar a la hija del fallecido con 125.000 euros, tal y como también había dictaminado con anterioridad la Audiencia Provincial de Madrid el 23 de diciembre de 2015.

Según la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press, en las inmediaciones del agujero de la pared de la nave que permitía el acceso al interior se encontró, al día siguiente, la barra de hierro utilizada en la agresión. Estaba tirada entre los matorrales, sin poder precisar los agentes que declararon en el acto del juicio si estaba escondida o simplemente había sido tirada.

Asimismo, en el informe pericial de ADN de los restos existentes en la barra de hierro utilizada para golpear la cabeza de la víctima, se constata perfil genético compatible con el del acusado.

El párroco que frecuentaba tanto al acusado como al fallecido, a quienes prestaba auxilio, explicó cómo después de haber ocurrido los hechos supo por el resto de las personas que acudían a la iglesia que el acusado había abandonado Getafe.

BUSCANDO COMIDA EN LA BASURA

Además, no se otorga credibilidad al testimonio del acusado, quien niega haber matado a la víctima, alegando que había estado con él todo el día hasta que le dejó en la nave y se fue a buscar comida a la basura del Hospital de Getafe, y cuando regresó lo encontró muerto.

Según la sentencia, se pone de manifiesto que su declaración fue imprecisa, en cuanto a los lugares que frecuentó el día de los hechos y las franjas horarias en las que se encuentra en las diferentes zonas y establecimientos en los que dijo estar, además de no coincidir lo afirmado con lo grabado en los establecimientos.

En la sentencia se señala que "la ingesta de alcohol del acusado el día de los hechos no acredita, en cambio, su repercusión en la imputabilidad; antes bien, el propio comportamiento anterior y posterior a los hechos del acusado -deambulación correcta y el hecho de recoger sus pertenencias tras la comisión de los mismos-, revela una conservación de sus facultades intelectivas".

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