La Policía defiende que requisó camisetas amarillas en la final de Copa al detectar lemas con propaganda independentista

Camisetas con lemas políticos en la Final de la Copa del Rey 2018
ASAMBLE NACIONAL CATALANA
Publicado 23/04/2018 14:54:18CET

Habla de actuación "protocolaria" para prevenir altercados por los símbolos que portaban algunos culés, a veces mezclados con sevillistas

MADRID, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Policía Nacional requisó en la final de la Copa del Rey que enfrentó en Madrid al Sevilla FC y al FC Barcelona algunas camisetas amarillas, mochilas, petos o pancartas con enunciados independentistas al detectar en los controles previos al estadio Wanda Metropolitano que grupos de aficionados culés, a veces mezclados con sevillistas, accedían al campo luciendo lemas como 'Ara es l'hora' (Ahora es la hora), aumentando el riesgo de altercados, han informado a Europa Press fuentes policiales al frente del dispositivo de seguridad.

'Ara es l'hora' fue el lema elegido en 2014 por las asociaciones civiles independentistas Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) y Òmnium Cultural para lanzar la campaña para el referéndum del 9 de noviembre que organizó la Generalitat presidida entonces por Artur Mas. Estas organizaciones anunciaron en rueda de prensa que distribuirían pancartas y camisetas para que en la Diada de ese año se formara una gran V en las calles Diagonal y Gran Vía de Barcelona.

Los agentes de la Policía Nacional al frente del dispositivo de seguridad detectaron que varios grupos de aficionados accedían el sábado por la tarde al estadio del Atlético de Madrid donde se celebró la final de Copa portando este tipo de camisetas propagandísticas. En algunos casos, además, los hinchas hacían cola mezclados con la hinchada del equipo rival.

También se requisó material como petos con el 'Sí' a favor de la independencia. Algunos aficionados se pusieron estas prendas del revés, por lo que los agentes le pedían que se quitaran camisetas o desplegaran el resto de material al objeto de comprobar si había mensajes políticos explícitos o símbolos como la V popularizado en la Diada de 2014. En estos casos, eran depositados en contenedores y cajas situados en los controles policiales.

En la previa, ANC y Òmnium Cultural habían hecho llamamientos públicos para que los aficionados del FC Barcelona asistieran con camisetas amarillas o con la equipación del equipo blaugrana que representa la 'senyera', la bandera catalana. En un comunicado, argumentaban que se debía aprovechar la final para protestar contra "la acción represiva que ejercen el Gobierno, jueces, cuerpos de seguridad y medios de comunicación".

DIFERENTES ANILLOS DE SEGURIDAD

Las aficiones dispusieron de sendas Fan Zone alejadas una de la otra en los aledaños del estadio madrileño, aunque luego en muchos casos se mezclaron --sin incidentes reseñables-- para pasar los diferentes anillos de seguridad antes de volver a estar separados dentro del Wanda Metropolitano: los sevillistas en la zona norte del estadio y los culés en la zona sur.

Fuentes policiales insisten este lunes en que la actuación de los efectivos de Seguridad durante la Final de la Copa del Rey fue la habitual en eventos de este tipo en un partido declarado de alto riesgo.
Defienden que no hubo ninguna instrucción especial ni tampoco orden extraordinaria para requisar material más allá de lo establecido por la ley 19/2017 contra la violencia en el deporte.

La legislación y las normas de competiciones deportivas prohíben expresamente la exhibición en los campos de fútbol de símbolos o leyendas de carácter político, racista o xenófobo, o lemas que inciten a la violencia o atenten contra la dignidad de las personas físicas o jurídicas. En los últimos años es habitual, por ejemplo, que se confisquen pancartas con alusiones a grupos ultras.

Las citadas fuentes desmienten de esta forma la versión difundida por algunos partidos políticos de que se requisaran camisetas, pancartas o banderas por ser amarillas, el color utilizado por los independentistas en sus campañas secesionistas o de protesta ante la actuación de la Justicia contra los líderes y colaboradores del 'procés'. Recuerdan que se revisó una por una cada indumentaria, pancarta o mochila tanto de los aficionados del FC Barcelona como del Sevilla FC.

ERC ya ha cambiado una pregunta al Gobierno en el pleno del Senado de este martes para pedir explicaciones por la "confiscación" de camisetas amarillas en la final. "¿Cómo justifica el Gobierno la confiscación, por parte de la Policía, de camisetas amarillas a espectadores de un partido de fútbol?", es la pregunta que ha registrado ERC.

CHEQUEOS TANTO A CULÉS COMO A SEVILLISTAS

Las pancartas o camisetas, subrayan las fuentes policiales, se intervinieron bajo el criterio de los agentes porque su simbología y contenido era susceptible de aumentar el riesgo de que se produjeran una alteración del orden público o derivar en violencia en el recinto deportivo y sus alrededores.

De hecho, las autoridades estaban advertidas de que, como finalmente ocurrió, parte de la afición culé silbara el himno de España y protestara ante la llegada al palco del Wanda Metropolitano del Rey, que presidió la final de la Copa ganada por el FC Barcelona, lo que podría generar un momento de tensión con la grada sevillista, que optó por corear los acordes nacionales.

En el momento en el que sonó el himno, y luego durante el partido, la afición del FC Barcelona lució simbología independentista, incluido numerosas 'esteladas' y también 'senyeras'. En esta edición de la final de la Copa del Rey, además, se vieron en la grada culé más banderas de España mezcladas con las anteriores.

Al término del encuentro, una columna de agentes de la Policía desplegada en la explanada de la tribuna de fondo, justo en la delimitación de ambas aficiones, comprobó uno por uno a cada hincha sevillista que abandonaba la zona del Fondo Norte para ir a la zona sur, donde se encuentra la parada de Metro más cercana al estadio.

Trataban de evitar así, de nuevo, que aficionados andaluces y catalanes se mezclaran portando simbología susceptible de provocar altercados en el momento en el que se habían abierto las puertas del estadio con la finalización del partido.