Prisión para el conductor del atropello mortal en Tudela

Agentes de atestados inspeccionan el lugar del accidente
EP/POLICÍA FORAL
Publicado 18/04/2017 18:05:24CET

Le imputa cuatro delitos y considera que se hace necesaria la medida de prisión "dada la gravedad" de los hechos

PAMPLONA, 18 Abr. (EUROPA PRESS) -

La juez de guardia de Tudela ha decretado el ingreso en prisión comunicada y sin fianza del conductor que atropelló mortalmente a un joven de Zaragoza este domingo en la capital ribera, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.

El conductor, que se dio a la fuga tras el atropello y se entregó unas horas después, dio positivo por cocaína. En el suceso resultaron heridas otras dos personas.

La juez señala en el auto que "se hace necesaria la medida cautelar a adoptar sobre el detenido, de prisión provisional, dada la gravedad y la pena por los hechos cometidos". En concreto, le imputa un delito de homicidio imprudente realizado con vehículo a motor, un delito contra la seguridad vial, un delito de omisión del deber de socorro y un delito de imprudencia grave.

La juez destaca que en el atestado policial se pone de manifiesto que el investigado iba circulando con su vehículo por un camino procedente de la zona de Las norias de Tudela, donde se habían reunido numerosos jóvenes para la celebración del domingo de resurrección. "Dicha conducción la realizó a una velocidad excesiva para las condiciones de la vía, tal y como señalan los testigos que depusieron ante la Policía Foral, presentes en el momento de los hechos, así como tal hecho fue igualmente corroborado por los ocupantes de dicho vehículo, los cuales afirmaron en su declaración que iban asustados de la forma en que conducía", expone el auto.

El conductor "cogió una curva a excesiva velocidad" y arrolló al joven que resultó fallecido y a otras dos jóvenes, las cuales han tenido lesiones que requirieron de su ingreso hospitalario. "Ha de ser reseñado, que consta en dicho atestado policial que una de esas jóvenes en el momento de ser atropellada por el investigado había quedado en el capó de dicho vehículo y aquel, para 'quitarse el cuerpo', dio un volantazo, cayendo aquella al suelo", continúa la juez.

"SIGUIÓ SU CAMINO SIN PARAR"

Además, señala que, "una vez ocurrido el siniestro, el investigado siguió su camino sin parar, y cuando uno de los ocupantes le dijo que parara, paró, y se bajaron del mismo los dos ocupantes, así como dicho investigado les dijo que no dijeran nada", algo que viene "corroborado por la declaración prestada por los ocupantes ante la Policía Foral".

Además, del atestado y averiguaciones policiales se infiere que el investigado "siguió conduciendo hasta parar en un campo donde quitó cristales de la luna delantera, la cual había quedado desquebrajada del siniestro, y una vez realizada dicha actuación, siguió su ruta, previsiblemente, hasta Milagro, lugar de su residencia". "Llegó al domicilio familiar, metió el coche en el garaje, así como intentó limpiar los restos de sangre del mismo", añade.

Consta igualmente en las actuaciones que una vez identificado el investigado, a partir de las declaraciones de los testigos, un miembro de la Policía Judicial de la Policía Foral le llamó por teléfono, y éste le colgó. Además, acudió a su domicilio en Milagro la Guardia Civil y tras varios intentos de localizar al investigado, "éste accedió a hablar con los mismos, les reconoció los hechos, y salió de su domicilio, momento en el que fue detenido".

En la prueba que se le practicó, el detenido dio positivo por cocaína. Además, reconoció que antes del siniestro había consumido cocaína y cannabis.

El investigado ha asegurado, según expone la juez, que "en el camino donde sucedió el siniestro había más vehículos y grupos de gente y que no se apercibió de haber atropellado a personas, pero se sintió asustado y se fue del lugar". "Ha reconocido que más adelante del lugar de los hechos paró y se bajaron los dos ocupantes, siguiendo él su camino y parando posteriormente en un campo o camino a quitar cristales del parabrisas. Seguidamente, siguió su camino hasta el domicilio familiar en Milagro, metió el coche en el garaje, le contó lo sucedido a su madre y se metió en la cama donde se quedó dormido, sin saber precisar el rato que estuvo en dicho domicilio. También ha reconocido que desde el momento del siniestro no volvió a consumir sustancias estupefacientes", expone el auto.

La juez apunta que, de lo actuado hasta el momento, y sin perjuicio de ulterior calificación a la vista del resultado de las pruebas que habrán de practicarse en la fase de instrucción, el hecho acaecido reviste los caracteres de un delito de homicidio imprudente realizado con vehículo a motor, estando castigado con pena de prisión de uno a cuatro años; un delito contra la seguridad vial, entre otros castigado con pena de prisión de dos a cinco años, un delito de omisión del deber de socorro castigado con pena de prisión de seis meses a cuatro años, y un delito de imprudencia grave.

Así, la juez señala que, "teniendo en cuenta la gravedad de los hechos que se le imputan, así como las penas que pudieran ser impuestas al investigado por los delitos referidos, o aquellos que puedan resultar de la instrucción de la causa", procede concluir que concurren requisitos necesarios para la adopción de la medida cautelar de prisión.

La juez incide en que "el investigado ha reconocido haber consumido sustancias estupefacientes con anterioridad al momento del siniestro, así como haberse ido del lugar de los hechos sin socorrer a las víctimas". "Por otro lado, los testigos presenciales de los hechos que depusieron ante la Policía Foral han corroborado que aquel, en el momento del siniestro, realizaba una conducción temeraria, a gran velocidad, sin tener en cuenta las circunstancias de la vía ni los grupos de gente que se encontraban en la misma habiendo huido del lugar", añade.

Por último, la juez considera que concurre el requisito para la prisión provisional que busca evitar el riesgo de que el investigado o encausado cometa o reitere dicha conducta delictiva o incluso pueda alterar pruebas para la investigación del delito.

La resolución no es firme y contra la misma cabe interponer recurso de reforma ante el juzgado en el plazo de tres días y subsidiario de apelación o recurso de apelación en el plazo de cinco días.

El Ministerio Fiscal había solicitado la prisión provisional, comunicada y sin fianza para el detenido, una petición a la que se ha adherido la acusación. La defensa ha solicitado la puesta en libertad del detenido.

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