ALMERÍA 10 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia Provincial de Almería ha celebrado un juicio contra un hombre por presuntos delitos de amenazas de muerte y agresiones, tanto físicas como sexuales, hacia su expareja sentimental, a la que habría retenido bajo llave en su vivienda, habitaciones de hotel y hasta cuatro días en una furgoneta de la que únicamente le permitía salir para hacer sus necesidades mientras le apuntaba con un arma, conforme a la acusación.
Durante la vista celebrada en la Sección Tercera, la Fiscalía ha elevado a definitiva su acusación en la que pide para el acusado 26 años de prisión por delitos de maltrato habitual y malos tratos en el ámbito de la violencia de género, amenazas, detención ilegal, agresión sexual, varios de ellos agravados por razón de sexo, mientras que la acusación particular que ejerce la letrada Piedad Moreno reclama hasta 37 años de cárcel.
La acusación sostiene que el varón, en prisión provisional por esta causa tras haber quebrantado varias órdenes de alejamiento, mantuvo una relación sentimental con la víctima desde octubre de 2023 hasta marzo de 2024 en la que iniciaron una convivencia por la que se trasladaron a vivir a un cortijo en una pequeña localidad de Granada, donde el hombre fue "cambiando su actitud" y "volviéndose más controlador y obsesivo".
En este sentido, el hombre habría "limitado" las salidas e interacciones de su pareja, quien debía "estar acompañada durante todo el día" por él a raíz de la conducta "celosa y agresiva" que mantenía hasta tal punto que "si cualquier persona miraba o hablaba a la perjudicada" él la insultaba y humillaba, conforme la acusación.
Asimismo, y para "mantener este clima de sometimiento y control", el acusado habría comenzado a golpear "con empujones, golpes en la cabeza" o "tirones de pelo", entre otro tipo de agresiones, si ella le contestaba o se negaba a hacer algo de lo que le ordenaba.
Para "amedrentar" e "infundir miedo" a la perjudicada, procesado también le habría proferido "con frecuencia" varias amenazas de muerte para evitar que fuera a la policía o lo denunciara. "Estas expresiones se las dirigía prácticamente a diario llegando a apuntarle con una escopeta en diversas ocasiones, así como a mostrarle un hacha", según el fiscal.
La "absoluta desconfianza" y "dominio" sobre la perjudicada habría ido 'in crescendo' hasta que en enero de 2024 habría comenzado a "dejarla encerrada con llave durante varias horas en casa" o en habitaciones de hotel hasta que él regresaba "quitándole el teléfono" y dejándola "incomunicada".
En este sentido, el fiscal recoge una ocasión concreta en la que el acusado habría encerrado a la mujer hasta "cuatro días en la furgoneta en la viajaban, teniendo la misma que pedirle salir para hacer sus necesidades" y "apuntándole éste con un arma cuando salía".
No fue hasta febrero de 2024, cuando regresaban de un viaje a Portugal, cuando la mujer le manifestó su intención de abandonar la relación, de modo que el acusado la habría golpeado la cabeza contra el salpicadero del vehículo provocándole lesiones para, más tarde y una vez detenido el vehículo, agredirla sexualmente.
Durante la instrucción de la causa, el acusado fue puesto en libertad con una medida de alejamiento con respecto a la víctima y una pulsera telemática para asegurar el cumplimiento de la medida, si bien a raíz de "continuos quebrantamientos" volvió a ser recluido provisionalmente.
El teléfono 016 es el número de ayuda a las mujeres que sufren violencia de género y su entorno. No deja huella en la factura aunque puede quedar registrado en algunos terminales. También se pueden realizar consultas online a través del email 016-online@igualdad.gob.es, el canal del WhatsApp en el número 600 000 016 y en el chat online, accesible desde la página web violenciagenero.igualdad.gob.es. Funcionan las 24 horas, todos los días de la semana.