Publicado 02/08/2021 12:27CET

La red dedicada al tráfico irregular de personas usaba viviendas en Níjar y Cuevas del Almanzora (Almería)

La Guardia Civil desarticula una organización que favorecía la inmigración irregular entre Argelia, España y Francia
La Guardia Civil desarticula una organización que favorecía la inmigración irregular entre Argelia, España y Francia - GUARDIA CIVIL

ALMERÍA, 2 Ago. (EUROPA PRESS) -

La organización criminal desmantelada por la Guardia Civil, asentada principalmente en las provincias de Murcia y Girona, que se dedicaba a favorecer la inmigración irregular entre Argelia y España para después trasladar a los inmigrantes a Francia empleaba varias viviendas ubicadas en Níjar y Cuevas del Almanzora (Almería) para dar cobijo a los desplazados antes de continuar con los desplazamientos.

En concreto, la organización disponía de viviendas en el núcleo nijareño de San José y en la pedanía cuevana de Las Herrerías para sus cometidos, toda vez que la organización, que captaba a personas en situación vulnerables y susceptibles de migrar desde Argelia a través de 'pateras taxi', realizaba parte de los desembarcos en las playas de San José, Villaricos y Palomares, según han indicado a Europa Press fuentes de la Guardia Civil.

En este sentido, ocho de los 19 detenidos a través de la operación 'Cobre' como integrantes de la organización de nacionalidad marroquí y argelina han sido arrestados por su vinculación a las operaciones que se efectuaban en Almería.

Bajo el liderazgo de un ciudadano marroquí, los integrantes estaban organizados en distintos escalones que realizaban una función específica dentro de la organización: logístico, patrones, transporte y económico.

En la operación, los agentes se han incautado de dinero en efectivo, dispositivos electrónicos para su posterior estudio y varios vehículos que utilizaba la organización para cometer los delitos. Asimismo, nueve de los detenidos han ingresado en prisión provisional.

CAPTABAN PERSONAS UTILIZANDO 'PATERAS TAXI' DE MÁS DE 150 CABALLOS

El 'modus operandi' de la organización consistía en captar personas en circunstancias vulnerables y susceptibles de migrar en Argelia para trasladarlos hasta la costa del litoral mediterráneo utilizando 'pateras taxi', embarcaciones de alta velocidad provistas de motores de más de 150 caballos.

Después, los investigados recogían a los inmigrantes argelinos en su llegada a la costa y los alojaban en inmuebles gestionados por la propia organización en las provincias de Murcia y Almería, para aquellos que quisieran tras previo pago adicional, trasladarles hasta Francia.

Como norma general, los miembros de la organización siempre procuraban regresar a Argelia una vez habían realizado el trayecto a España, aunque en ocasiones no podían debido al riesgo de ser interceptados de vuelta por una patrullera del Servicio Marítimo de la Guardia Civil.

PERMANECÍAN EN ESPAÑA HASTA QUE PODÍAN REGRESAR A ARGELIA

De esta forma, la propia organización les daba cobijo en España hasta que pudieran volver a Argelia con ocasión de una nueva llegada de pateras. Por un lado, el escalón logístico se encargaba de recoger a los inmigrantes a su llegada y posteriormente alojarlos en inmuebles en las provincias de Murcia y Almería.

El escalón de patrones estaba formado por cinco personas de nacionalidad argelina, los cuales eran los encargados de patronear las embarcaciones entre Argelia y España.

Por otra parte, el nivel económico era el encargado de gestionar todos los pagos que recibía la organización criminal, tanto del traslado desde Argelia hasta España como del traslado hasta Francia para aquellos que lo contrataban. De esta forma, ocultaban tanto el origen como el destino de los pagos, dificultando enormemente la investigación económica

CONDUCÍAN 24 HORAS SEGUIDAS PARA AUMENTAR LOS BENEFICIOS

Por último, la sección de transporte se encargaba, una vez que los inmigrantes habían abonado el pago para su traslado a Francia, de desplazarles desde Murcia o Almería hasta Girona, donde había siete miembros de la organización que eran los encargados de cruzarles a Francia.

Debido a las fuertes medidas de seguridad que tomaba esta organización criminal y con el fin de aumentar los beneficios económicos, cada conductor llegaba a realizar hasta 4.000 kilómetros en un solo día, al realizar varios trayectos entre Almería y Girona. Por ello, llegaban a conducir de forma ininterrumpida durante 24 horas.

Las investigaciones, enmarcadas en la Operación Cobre, se han llevado a cabo de forma conjunta por los Grupos de Información de las Comandancias de Almería, Murcia, Girona, Alicante y la Unidad Central Especial número 3 de la Jefatura de Información. Las pesquisas continúan y la Guardia Civil no ha descartado nuevas detenciones.