Foto de familia de la consejera de Cultura y el presidente de la Fundación Cajasol con los premiados en la Gala del Flamenco - Francisco J. Olmo - Europa Press
SEVILLA 15 Oct. (EUROPA PRESS) -
El flamenco vivía una de sus grandes citas anuales en Sevilla con la celebración de la tercera Gala de los Premios del Flamenco, organizada por la Fundación Cajasol en el teatro que esta entidad tiene en su sede de la Plaza de San Francisco.
Una velada, celebrada este jueves, "cargada de emoción, reconocimiento y arte" que ha rendido homenaje a tres figuras imprescindibles de este género: Rafael Riqueni, Manuela Carrasco y Carmen Linares, tal como informa la fundación en una nota de prensa.
Tras la entrega de los galardones, premiados e invitados compartían una cena de honor en el patio de su sede, en un acto que contaba con la intervención del presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, quien destacaba el compromiso de la entidad con la difusión y promoción de este patrimonio cultural.
"El flamenco es un pilar fundamental en nuestra cultura andaluza, es parte de nuestras raíces y uno de nuestros muchos tesoros que tenemos que impulsar por todo el mundo. Por ello, la Fundación Cajasol tiene un compromiso muy importante con ello y que está muy consolidado tras tantos años juntos", señalaba al respecto.
La gala, presentada por el periodista José Antonio Rodríguez, tenía lugar en un "ambiente de homenaje y admiración" hacia los galardonados. La Fundación Cajasol "ponía en valor la aportación de cada uno de ellos al engrandecimiento del flamenco desde distintas disciplinas".
El primero de los reconocimientos era para el guitarrista Rafael Riqueni, distinguido con el Premio del Flamenco Cajasol a la Guitarra. La consejera de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, era la encargada de hacer entrega de la estatuilla al maestro sevillano, "una de las figuras más influyentes y personales de la guitarra flamenca contemporánea".
Tras recoger el galardón, Riqueni agradecía el reconocimiento y afirmaba que la guitarra forma parte de su vida: "Cuando toco algo es como si estuviera hablando y siempre quiero expresar lo que tengo detrás de mí".
A continuación, recibía Manuela Carrasco el Premio del Flamenco Cajasol al Baile, "referente indiscutible del arte flamenco y una de las bailaoras más admiradas de las últimas décadas". El cantante Manuel Lombo era el encargado de entregarle el reconocimiento. Carrasco señalaba durante su intervención que recibía este galardón "con todo el amor del mundo" al tiempo que daba las gracias a la Fundación Cajasol "por acordarse siempre" de ella.
La gala culminaba con la entrega del Premio del Flamenco Cajasol al Cante a Carmen Linares, "una de las voces más respetadas y universales del flamenco". El presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, hacía entrega de este galardón en reconocimiento a una "trayectoria artística excepcional que ha contribuido decisivamente a la difusión y prestigio internacional de este género".
Linares remarcaba en el escenario la importancia del apoyo institucional al flamenco: "Le he dado mucho al flamenco, pero el género me lo ha devuelto a mí con creces. Animo a la Fundación Cajasol a que siga apoyando este género. Es un verdadero honor que os hayáis acordado de mí para este premio".
Con esta tercera edición de los Premios del Flamenco Cajasol, la fundación reafirma su compromiso con la conservación, difusión y promoción de una de las manifestaciones culturales más representativas de Andalucía.
La gala reunía de nuevo a destacadas personalidades del ámbito cultural e institucional en una noche dedicada a "celebrar la excelencia artística y el legado de quienes han contribuido a engrandecer el flamenco desde el cante, el baile y la guitarra".