Publicado 11/08/2020 14:47CET

Centros educativos de Málaga advierten de la falta de mecanismos y recursos para un entorno seguro el próximo curso

Imagen de recurso de un aula escolar.
Imagen de recurso de un aula escolar. - GVA - Archivo

MÁLAGA, 11 Ago. (EUROPA PRESS) -

Más de medio centenar de centros educativos de la provincia de Málaga han remitido un escrito a la Delegación Territorial de Educación en la que aluden a la "verdadera odisea del control sanitario" en las instalaciones y señalan que, pese a "la voluntad expresa" de ofrecer a las comunidades educativas un entorno seguro" en el próximo curso debido a la pandemia del coronavirus, "no tenemos mecanismos y recursos necesarios para que esto sea posible".

En el escrito, los directores de los centros de Educación Infantil, Primaria y de Secundaria han señalado que las instrucciones de la Viceconsejería de Educación y Deporte en relación con la organización de los centros docentes para el próximo curso escolar motivada por la crisis sanitaria, "dados los recursos materiales y personales de los que disponemos, así como los medios organizativos necesarios, no nos permiten ofrecer un entorno escolar seguro al cien por ciento".

Han recordado que todos los centros educativos han mantenido reuniones durante el mes de julio para adecuar los parámetros claves en el establecimiento de medidas de prevención, protección, vigilancia y promoción de la salud frente al coronovirus.

Es más, inciden en que "nuestra voluntad expresa de ofrecer a nuestras respectivas comunidades educativas un entorno seguro está presente pero no tenemos los mecanismos y recursos necesarios para que esto sea posible".

Al respecto, han indicado que, aun tratando de hacer efectivos en la práctica educativa diaria los principios de actuación de entorno escolar seguro, autonomía y flexibilización organizativa y docente presencial, "fallan aspectos básicos que escapan de nuestro ámbito de actuación como directores".

"No están en nuestras manos una serie de elementos imprescindibles, que están contenidos en las instrucciones". En concreto, han aludido a disponer de personal de limpieza suficiente para que las medidas de higiene y desinfección se realicen en zonas como baños o superficies de uso común; algo que, han abundado, "no depende de las direcciones de los centros".

Al respecto, recuerdan que los centros llegan a tener un número elevado de alumnado, en algunos casos más de 700, los cuales tienen sus necesidades fisiológicas. "¿Con una única persona de limpieza, en horario de mañana, se puede desinfectar y limpiar los baños habilitados para tal cantidad de alumnado?", se han preguntado.

De igual modo, en el comunicado aluden a la flexibilización horaria en los centros que imparten Educación Infantil y Primaria y señalan que se dificulta por dos motivos: porque los centros tienen que ajustarse a las vías de acceso y entadas posibles, siendo en algunos casos limitadas con lo que se reduce la efectividad de las medidas.

También consideran que, atendiendo a la actividad docente presencial y a la conciliación de la vida familiar y laboral, "no podemos permitirnos distintos tramos horarios para la entrada y la salida para las familias con varios hijos". Además, han señalado que también se puede dar el caso de que "irremediablemente haya maestros que imparten docencia en distintos niveles "por lo que conjugar esto ultimo añade mayor dificultad".

Por otro lado, estos directores de centros educativos advierten de que establecer grupos de convivencia escolar con desdoblamiento de grupos es "como un quiero y no puedo", además "de convertirse en muchos casos en una utopía a conseguir".

En relación con el material higiénico y de protección esperan que pueda estar el 1 de septiembre. Además, sobre los materiales informáticos han recordado que "la cruda realidad" es que los recursos "no dependen de nosotros y de que no solo carecemos de materiales informáticos necesarios ante un posible tramo futuro de docencia telemática, sino también de tarjetas de datos móviles vitales para la conexión".

Por otro lado, inciden en que se plantea como "un auténtico desafío" el "extremar el cuidado para la prevención del contagio entre el alumnado y el profesorado especialmente vulnerable". Al respecto, han agregado que se plantea la dificulta de prestar atención al alumnado con necesidades educativas especiales "dado que un docente deberá controlar que todos los alumnos cumplan las normas".

También señalan que hacer efectivas las medidas organizativas específicas para los servicios complementarios de aula matinal, comedor escolar y actividades extraescolares "se esfuman en una humareda intermitente", señalando, entre otros, que conforme al tramo horario o número de usuarios en algunos servicios "no se puede garantizar la distancia mínima y se mezclaría alumnado" de distintos grupos de convivencia.

En el documento también precisan que a los directores, pese a no ser expertos en materia de prevención, "se nos exige realizar y aprobar un protocolo que no podemos dejar para el inicio del curso escolar por la escasez de días previos al inicio de la jornada lectiva con el alumnado".

Así, se han preguntado "si el asesoramiento y apoyo de la inspección educativa, del personal médico de equipos de orientación y evaluación y del personal asesor técnico de las unidades provinciales de prevención de riesgos laborales será efectivo antes de que convoquemos las reuniones obligadas con las familias para informar de las medidas organizativas, antes también del régimen ordinario de clases en los primeros días de septiembre".

Recuerdan, de igual modo, la comisión específica COVID-19 y señalan que "estamos hablando de la garantía para ofrece un entorno escolar seguro por personal experto ya que nosotros no lo somos, estamos hablando de la necesidad de un visto bueno previo a la aprobación por las direcciones escolares y al traslado de la información al alumnado y a las familias".

Por último, precisan que la etapa de Educación Infantil requiere de un tratamiento especial que permita, principalmente al alumnado de nueva incorporación, flexibilización diferente.

En este punto, señalan que establecer pequeños grupos de adaptación debería considerarse como media de organización "prioritaria y de obligado cumplimiento" ante la situación actual. Así, los directores se han preguntado si "realmente las personas encargadas de hacer la norma son conocedoras de la realidad educativa, del día a día de los procesos de enseñanza-aprendizaje en las aulas ordinarias".

"La escolarización en este tramo debería ser más flexible para que las familias que opten por no llevar a sus hijos tengan la tranquilidad de que las faltas serán justificadas y que no supondrán una pérdida de plaza, facilitando así la labor de las familias", han sostenido.

Por todo ello, creen que la responsabilidad de que un centro se convierta en foco de contagio "no debe recaer en las direcciones escolares ya que no contamos con la información sanitaria pertinente, ni los recursos necesarios, ni con las condiciones de infraestructura y e personal acordes a esta situación, por lo que no se podría garantizar un entorno escolar seguro", trasladando la "realidad" para que sea tenida en cuenta en las soluciones.

"La realidad de nuestros centros en esta llamada nueva normalidad debe mostrarse tal cual ofreciendo opciones de conjugación del sistema presencial y telemático" que eviten aglomeraciones.

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