Archivo - Castillejar en el Altiplano de Granada. Archivo. - EUROPA PRESS - Archivo
GRANADA 20 Mar. (EUROPA PRESS) -
Los alojamientos rurales del Altiplano de Granada, en el norte de la provincia, han remontado su situación tras las cancelaciones que provocó el tren de borrascas y encaran ya la Semana Santa con previsión de superar el 90 por ciento de ocupación.
El periodo de temporales fue "malo" para el sector, con cancelaciones de entre un 30 y un 40 por ciento hasta el 15 de febrero y que llegaron al cien por cien entre visitantes que venían de provincias de Andalucía occidental como Sevilla o Huelva, con anulaciones completas de grupos.
En declaraciones a Europa Press, el presidente de la Asociación de Turismo Altiplano de Granada, Lorenzo Reche, ha señalado que en esta zona hubo "muy poco" en cuanto a afecciones por el temporal en comparación con otras de la provincia o de la comunidad autónoma, pero fueron cancelaciones por "precaución" ante el temor de los turistas por la información que venía trascendiendo de las borrascas.
Con la mejoría de las condiciones meteorológicas las tornas han cambiado y el sector vuelve a despuntar de cara a las reservas de la Semana Santa.
La asociación prevé que se ocupen más del 90 por ciento de las camas disponibles gracias al visitante nacional --80 por ciento-- y al turismo familiar que busca reunirse con los suyos en una casa rural o en una de las características casa cueva, otro de los grandes atractivos turísticos de la provincia.
"Estamos muy contentos y satisfechos porque estamos haciendo un gran esfuerzo de promoción y vemos que está dando resultados", relata Lorenzo Reche, quien explica que el "desafortunado" conflicto bélico en Oriente Medio también puede conllevar a corto plazo un aumento de las reservas.
"Una competencia fuerte nuestra es Turquía y Egipto; en Fitur curiosamente vimos que había un cinco por ciento más de expositores de África y Asia; estos países por calidad no, pero por precios nos quitan muchos turistas" a lo largo del año, de modo que esta guerra, "aunque desgraciada", narra el empresario, puede mover a los potenciales visitantes hacia nuestro país.