CCOO-A exige suspender las clases si las aulas superan los 27 grados

Protestas ante el Parlamento
'ESCUELA DE CALOR' - Archivo
Publicado 26/09/2018 17:27:44CET

SEVILLA, 26 Sep. (EUROPA PRESS) -

El sindicato CCOO ha reclamado, ante las actuales altas temperaturas que padecen algunas zonas de Andalucía, que se tomen medidas "urgentes" para evitar que en las aulas se superen los 27 grados, exigiendo que, de no actuarse, se suspendan las clases ante el peligro para la salud que altas temperaturas suponen para trabajadores y alumnado.

En estos días no son pocos los centros educativos, especialmente en las provincias de Sevilla y Córdoba, aunque no sólo en ellas, en los que se están sufriendo altas temperaturas en sus aulas, lo que imposibilita el aprendizaje y la labor docente, ha recordado el sindicato en una nota.

Según el secretario general de la Federación de Enseñanza de CCOO-A, Diego Molina, "el confort térmico es esencial para el bienestar y la salud de las personas; por ello, es necesario disfrutarlo igualmente en los centros educativos, un hecho que no es posible cuando se está en espacios que alcanzan los 32 grados".

El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo indica que la temperatura adecuada en el lugar de trabajo debe situarse entre los 17 y los 27 grados, en trabajos sedentarios, bajando a 25 grados en el caso de trabajos ligeros. Para CCOO, situarse en estos rangos de temperatura en los centros educativos es "imprescindible".

En este sentido, Molina recuerda que ya en el pasado curso escolar muchos centros educativos andaluces padecieron problemas debidos a las altas temperaturas y añade que "ésta es una cuestión que no ha sido resuelta, como ha demostrado el golpe de calor padecido hace dos días por una profesora en Écija".

Así, para CCOO, es necesario que la Consejería de Educación realice una inversión urgente en las instalaciones de los centros educativos que padecen estas altas temperaturas: es más, de ser necesario, en caso de superar los 27 grados, el sindicato pide suspender las clases en tanto estas temperaturas se mantengan dentro de los centros.

"El derecho a la educación también debe cuidar la salud de los trabajadores y del alumnado, la mayoría de él menor de edad. Superar los 27 grados en un aula es perjudicial para la salud y es responsabilidad de la Consejería de Educación velar por la seguridad de los trabajadores de los centros educativos y de su alumnado", insiste el dirigente sindical.

Añade que los presupuestos de los centros educativos y la antigüedad y construcción de muchos de ellos "imposibilitan que, con recursos propios o incluso con la colaboración de la AMPA, se pueda hacer frente a una situación que debe ser resuelta mediante la aplicación de medidas que corresponde desarrollar a la Consejería de Educación, y que con el cambio climático será un problema cada vez más frecuente".