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SEVILLA 20 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Consejo Andaluz de Enfermería ha calificado de "hito histórico" la creación de las categorías de Enfermero Clínico Investigador y Enfermero Especialista Clínico Investigador publicadas este viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOJA), lo que supondrá que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) cuente por primera vez con profesionales de Enfermería con funciones investigadoras reconocidas de forma estructural dentro de su práctica clínica habitual.
Según ha señalado el Consejo en una nota de prensa, esta nueva figura profesional supone un "avance decisivo para la Enfermería andaluza", al integrar de manera formal la investigación como parte esencial del ejercicio asistencial.
Hasta ahora, la actividad investigadora desarrollada por enfermeros dependía en gran medida del esfuerzo individual y de la compatibilización con su actividad asistencial. Con esta medida, la generación de conocimiento científico pasa a formar parte de la práctica clínica diaria dentro del sistema sanitario público.
Desde el Consejo Andaluz de Enfermería se ha valorado esta iniciativa como un "paso estratégico para mejorar la calidad de los cuidados y avanzar hacia un modelo sanitario basado en la evidencia científica y los resultados en salud".
Así, la presidenta del Consejo Andaluz de Enfermería ha destacado que "la creación de la categoría profesional de Enfermera Clínica Investigadora supone un antes y un después para la Enfermería andaluza y para el propio Sistema Sanitario Público de Andalucía".
Asimismo, ha subrayado que "por primera vez se reconoce de forma estructural que las enfermeras no solo cuidamos, sino que también generamos conocimiento científico que mejora directamente la salud de la ciudadanía".
La nueva categoría permitirá que estos profesionales puedan dedicar entre el 50% y el 100% de su jornada laboral a desarrollar proyectos de investigación en el seno de las propias unidades asistenciales, con una "clara orientación a la aplicación directa de los resultados obtenidos en la práctica clínica".
En este sentido, la presidenta ha señalado que "esta nueva figura permite que la investigación deje de depender del esfuerzo individual y pase a formar parte de la práctica clínica diaria, integrando la evidencia científica en la toma de decisiones asistenciales".
La incorporación de enfermeras investigadoras en las estructuras asistenciales contribuirá a mejorar la seguridad del paciente, la eficacia de los cuidados y la eficiencia en la utilización de los recursos sanitarios, al impulsar soluciones basadas en la evidencia para los problemas reales de salud de la población.
"Estamos hablando de profesionales que investigarán desde la propia práctica clínica, trasladando ese conocimiento de manera inmediata a la atención a pacientes. Esto se traducirá en cuidados más seguros, más eficaces y más eficientes", ha añadido.
Además, esta medida favorece el desarrollo profesional, el reconocimiento de la actividad investigadora dentro de la carrera profesional y la retención del talento en el sistema sanitario público, consolidando el papel estratégico de la Enfermería en ámbitos como la innovación, la gestión clínica y la docencia.
"Invertir en investigación enfermera es invertir en mejores cuidados, en mejores resultados para los pacientes y en un sistema sanitario público más moderno, más resolutivo y más sostenible", ha concluido.