Publicado 30/11/2021 18:15

Inserta Empleo atiende en Andalucía a 616 mujeres con discapacidad víctimas de la violencia machista en cuatro años

Jornada de Inserta Empleo sobre víctimas de la violencia de género.
Jornada de Inserta Empleo sobre víctimas de la violencia de género. - INSERTA EMPLEO

SEVILLA, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

Inserta Empleo, la entidad de Fundación ONCE para la formación y el empleo de las personas con discapacidad, ha atendido en Andalucía desde 2017 a 616 mujeres con discapacidad víctimas de la violencia de género y ha conseguido para ellas 124 contratos laborales.

Del total de mujeres atendidas, desde 2020 y hasta la fecha, bajo una
metodología propia de intervención derivada de la puesta en marcha del
proyecto 'Mujeres en modo ON VG', 193 han sido atendidas y 37 han obtenido un contrato a través del citado proyecto, detalla la entidad en un comunicado.

Esta iniciativa tiene como objetivo la mejora de la vida de las mujeres con discapacidad víctimas de violencia de género a través de su inclusión social y laboral y se enmarca dentro del Programa Operativo de Inclusión Social y de la Economía Social (Poises), que desarrolla Fundación ONCE a través de Inserta con la cofinanciación del Fondo Social Europeo, con el fin de incrementar la formación y el empleo de las personas con discapacidad.

Conscientes de la singularidad de la variable violencia de género en la
atención y orientación de las mujeres con discapacidad, y con la finalidad de
concienciar sobre la importancia de este tipo de programas, Inserta Empleo
celebró este martes el III Encuentro de su proyecto 'Mujeres en modo ON
VG'.

La jornada se centró en cómo la colaboración entre Inserta Empleo y el
tejido asociativo de la discapacidad es fundamental para impulsar la mejora
de la situación de las mujeres con discapacidad víctimas de la violencia de
género, que pasa, necesariamente, por su inserción laboral. Durante el encuentro, que se celebró tanto de manera presencial en el Auditorio del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid como 'vía streaming' a través de la plataforma Zoom, se abordó, a través de la intervención de diferentes expertos y testimonios reales, la especial vulnerabilidad que presentan estas mujeres y la importancia de la ayuda y acompañamiento que se les ofrece gracias a programas como este.

En este sentido, según la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2019 --la última ofrecida por el Ministerio de Igualdad y la primera que se detiene en las mujeres con discapacidad--, el 40,4% de las mujeres con discapacidad acreditada ha sufrido algún tipo de violencia en la pareja, frente al 31,9% de las mujeres sin discapacidad.

Asimismo, este mismo informe revela que las mujeres con discapacidad
acreditada denuncian el maltrato en mayor medida (30,8%) que las mujeres sin discapacidad (20,9%). Lo mismo sucede con la búsqueda de ayuda formal: el 50,5% de las mujeres con discapacidad ha buscado ayuda formal --médica, psicológica o servicios sociales-- como consecuencia de la violencia de género sufrida a manos de alguna de sus parejas, frente al 31,1% de las mujeres sin discapacidad.

IMPORTANCIA DEL TEJIDO ASOCIATIVO DE LA DISCAPACIDAD

La inauguración de la jornada corrió a cargo del vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE, Alberto Durán, quien destacó el papel que las
organizaciones realizan para dar espacio a la mujer con discapacidad, "que
tiene muy poco espacio y, cuando lo tiene, lo tiene para malas estadísticas",
y abogó por encontrar soluciones tanto desde el ámbito político como desde la
sociedad. Con respecto a la violencia de género en las mujeres con discapacidad, "es un reto que llama a la respuesta grupal", apuntó.

Wafa El Elj, víctima de violencia de género, compartió su experiencia
destacando el papel que tuvo su familia en su proceso de recuperación tras el
maltrato que sufrió. Wafa explicó la gravedad de las secuelas psicológicas
"que son las más difíciles de superar" y envió un mensaje de ánimo a las
víctimas: "les animo a que luchen por ser libres. Es muy duro, pero se puede
salir".

El Elj concluyó su intervención haciendo una valoración de la situación en la que se encuentran las mujeres con discapacidad en la sociedad:
"lamentablemente, la accesibilidad no se tiene en cuenta en muchos ámbitos
y nos encontramos con diversos obstáculos continuamente en las casas en las
que se pueden refugiar".

La mesa contó con la intervención de la eurodiputada del Parlamento
Europeo y miembro de la Comisión de los Derechos de las Mujeres e Igualdad de Género, Rosa Estaràs, quien denunció el problema de acceso a la justicia, falta de información y acceso a los servicios y refugios que sufren estas mujeres, lo que hace que permanezcan durante más tiempo en situaciones violentas.

Estaràs explicó que la nueva Estrategia sobre los derechos de las personas con Discapacidad, adoptada en marzo de 2021 por la Comisión Europea, implica un compromiso hacia la igualdad de género. En este sentido, señaló que desde
Europa se está trabajando también en dos temas relevantes: por un lado,
evaluar la violencia de género como un euro delito y, por otro lado, regular la ciberviolencia de género tanto para prevenir como para proteger a las
víctimas, asunto que se votará este mismo martes.

Por su parte, la directora gerente de Cocemfe, Elena Antelo, reclamó la
inclusión de estas mujeres en las estadísticas, la accesibilidad a los recursos y que se tenga en cuenta la experiencia de las organizaciones de la
discapacidad en casos de violencia extrema, ya que "cuando llegan a los
circuitos que tenemos establecidos, han pasado por situaciones horribles".

El director de Plena Inclusión, Enrique Galván, apuntó a la necesidad de una modificación legislativa, así como de generar accesos de apoyo y servicios accesibles para todas las mujeres. Galván señaló el "marcado estereotipo y prejuicios que existen sobre qué es una persona con discapacidad intelectual" y relevó que "las mujeres con discapacidad tienen un riesgo 13 veces superior de sufrir violencia de género y tan solo el 3% de mujeres y niñas denuncian".

Asimismo, explicó las áreas de trabajo de Plena Inclusión, enfocadas a los
espacios públicos, institucionales y privados para mejorar los entornos de
seguridad de estas mujeres. En este sentido, reclamó la promoción de la
formación a las personas que atienden a las víctimas con discapacidad
cognitiva desde las Oficinas de Atención.

EL DATO COMO HERRAMIENTA DE VISIBILIZACIÓN

La segunda mesa abordó la importancia del dato como herramienta para
visibilizar la violencia de género de mujeres con discapacidad. La directora
Ejecutiva del Cermi y secretaria del Patronato de la Fundación Cermi Mujeres, Pilar Villarino, destacó las grandes peticiones que desde su entidad se han hecho a las administraciones públicas. Por un lado, que se ponga en marcha una macro encuesta del estado de la mujer con discapacidad víctima de la violencia de género para poder tomar políticas adecuadas; así como luchar contra el sesgo en los datos, "el cual viene derivado de la invisibilidad
permanente que existe entre las mujeres con discapacidad".

Por su parte, la subdirectora general adjunta de Sensibilización, Prevención y Estudios de la Violencia de Género del Ministerio de Igualdad, Celia Santos, explicó la labor que hace la Administración en este sentido.
"Los datos son fundamentales para orientar las políticas públicas y para
concienciar a la población a través de datos objetivos y fiables".

Por otro lado, la figura del 'compass', persona que acompaña a las mujeres en su proceso de recuperación, fue un tema transversal de la jornada. Así,
Carmen Rodríguez, 'compass' del proyecto en Inserta Canarias, y Felipe
Expósito, 'compass' del proyecto en Inserta Asturias, pudieron compartir su
experiencia con los asistentes.

La clausura corrió a cargo de la vicepresidenta tercera de Igualdad,
Recursos Humanos, Cultura Institucional e Inclusión Digital del Grupo Social
ONCE, Patricia Sanz, quien destacó la labor de Fundación ONCE e Inserta al
"visibilizar este problema y demandar aquello que necesitamos conocer".

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