Actualizado 14/02/2022 08:26

Juicio con jurado contra dos acusados del asesinato de un promotor en Calahonda (Granada)

Archivo - Real Chancillería de Granada
Archivo - Real Chancillería de Granada - EUROPA PRESS/ARCHIVO

GRANADA, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -

El edificio de la Real Chancillería, en Plaza Nueva, acoge desde este lunes el juicio de la Sección Primera de la Audiencia Provincial con jurado popular a dos hombres que se enfrentan a 27 años de prisión por el supuesto asesinato de un promotor de 72 años en Calahonda, en Motril, en la costa de Granada, exmarido de la excompañera de uno de ellos, que, tras años de convivencia, era "conocedor de los conflictos y procedimientos judiciales relativos a guarda y custodia y pensión alimenticia de los hijos comunes" de ella y el finado.

El escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Europa Press, detalla que, tras su separación, en noviembre de 2019, uno de los acusados conoció al otro en un albergue municipal, pidiéndole "que le acompañase a la localidad de Calahonda para cobrar una supuesta deuda de 5.000 euros, dinero con el que ambos harían frente a las dificultades económicas que atravesaban".

Ambos en prisión provisional desde finales de noviembre de 2019, se enfrenta a 22 años de prisión como coacusados por la presunta comisión de asesinato, y a otros cinco por supuesto robo con violencia en casa habitada y con uso de arma.

El fiscal detalla que la supuesta deuda no era tal y que el verdadero propósito del ex de la ex mujer del posteriormente agredido era "dar muerte" al mismo, "al tiempo que buscaba enriquecerse de modo ilícito". Pero habría dicho al otro que "su intención era acabar con la vida del fingido deudor si no lograba cobrar el dinero pretendido".

Así las cosas, y "en ejecución del plan ideado", ambos coacusados se habrían desplazado sobre las 15,00 horas del 11 de noviembre en autobús desde Motril hasta Calahonda y se dirigieron al domicilio de su víctima.

Una vez en el portal, el ex de la mujer, que "portaba un cuchillo, un cable y una bolsa de plástico", indicó a su acompañante que "se dirigiese a la vivienda de la víctima" para maniatarle y taparle la cabeza, y que "se identificase como agente del CNI".

El primero le dijo supuestamente a la víctima, ya dentro del domicilio, "en tono amistoso pero, en todo caso, con ánimo" de atemorizarle, que "su exmujer y sus hijos habían sido secuestrados y que se encontraban en grave peligro", y el segundo le habría instado a "que les entregase su coche y dinero para pagar la liberación de su familia".

Entonces, tras obtener las llaves del vehículo, el primero habría comprobado que el coche estaba en el garaje y, al regresar, habría exigido "la entrega inmediata del dinero que le reclamaban" pero la víctima solo habría dicho disponer de 400 euros en su cuenta corriente "al tiempo que profería expresiones despectivas contra su exmujer", y "culpabilizándola de la situación" lo que habría provocado "el enfurecimiento" de su interlocutor que supuestamente "decidió entonces ejecutar su idea inicial de darle muerte".

Después de que, con ayuda de su supuesto cómplice, le torturara y apuñalara con un cuchillo "hasta en 39 ocasiones", causando la muerte a este hombre, se habrían llevado una serie de objetos, entre ellos un par de zapatos tasados en 40 euros y un reloj valorado en 4.750 euros, que no han sido recuperados.

El cadáver, que habrían trasladado a un descampado a unos 80 metros del edificio aparecía el martes 12 de noviembre, según informaron en su día fuentes cercanas al caso, bajo unos plásticos, y al parecer se correspondía con el de un vecino promotor de viviendas, que vivía solo en el pueblo.

Habrían utilizado por último el vehículo que estaba en el garaje, el cual fue recuperado el 27 de noviembre de 2019 en Irún (Guipúzcoa), en el momento de la detención del primero.

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